Las frías cifras de la inseguridad

A pesar de que las autoridades de Toluca han informado que las cifras de inseguridad han bajado, en la gente la percepción es diferente.
Las frías cifras de la inseguridad
A pesar de que las autoridades de Toluca han informado que las cifras de inseguridad han bajado, en la gente la percepción es diferente.

Agencia MVT / Opinón / José Contreras Contreras

Marzo 29, 2022.- Semana a semana se lleva a cabo lo que llaman la Mesa de Coordinación para la Construcción de la Paz en Toluca, donde se reúnen los mandos de las corporaciones policíacas con presencia en la capital mexiquense para evaluar lo hecho y proyectar lo que deben realizar para revertir el creciente fenómeno de la violencia y la inseguridad en la otra “Toluca la Bella”.

Desde enero del presente año, una vez que asumió el control de la administración pública municipal de Toluca el actual alcalde Raymundo Martínez Carbajal se ha informado que “los delitos de alto impacto van a la baja” en la capital del Estado de México; sin embargo, quienes gustan de mantenerse informados por los distintos medios de comunicación cuestionan qué tan verídico es ese planteamiento, cuando todos los días se enteran los toluqueños de la localización de cadáveres por aquí y por allá, de actos brutales en contra de mujeres que cobran sus vidas y ni qué decir de secuestros que ya mejor ni se denuncian por la ineficiencia en la reacción ante tales hechos de parte de las autoridades.

¿Es verdad que en Toluca se comenten menos delitos de alto impacto que antes de que llegara el ahora alcalde al poder? Como que las cuentas no “cuadran”, opinamos la mayoría.

Primero habría que establecer cuáles son esos llamados delitos de alto impacto a los que se hace referencia y se dice que van a la baja, por lo menos en el territorio municipal de Toluca.

De acuerdo con lo señalado por el gobernador Alfredo del Mazo Maza el pasado 4 de diciembre del año 2021, durante su participación en la conferencia que ofreció el Presidente de México justo en la capital mexiquense, los llamados delitos de alto impacto son: el robo a negocio con violencia, secuestro, robo a transportista, robo de vehículo con violencia, homicidio doloso, feminicidio y robo de vehículo sin violencia.

Solo sobre el número de homicidios dolosos, habría que revisar las crónicas policíacas del pasado fin de semana, donde se da cuenta de tres casos específicos en Toluca; un fin de semana antes la cifra fue de cuatro, y así cada ocho días el contabilizador parece no detenerse.

Los choferes del transporte público de carga que operan en este valle se manifestaron hace una semana para denunciar que todos los días son víctimas de robos con violencia y sin violencia en todo el Estado de México, pero con especial atención en Toluca. Señalaron que “por lo menos tres unidades de transporte de carga son asaltadas cada día en la capital mexiquense”.

Ya de los robos de vehículos “sin violencia” mejor ni hablamos, pero solo como ejemplo ayer mismo se dio a conocer que más de una docena de autos fueron víctimas del “cristalazo” en las inmediaciones del Centro Oncológico del Issemym, que se ubica sobre la vialidad Solidaridad Las Torres, también en Toluca, además de 3 que se llevaron completos, solo entre el viernes y la tarde del domingo.

Seguramente la respuesta de la autoridad local será tan efímera como la de nuestro gobierno federal, pues seguro ellos tienen otros datos. Lo malo es que las personas de a pie, quienes viven y trabajan en la capital mexiquense son quienes enfrentan en propia piel esta problemática.

Lo malo, en el fondo, es que para la autoridad cada hecho delictivo que se registra, cada vehículo robado, cada persona asesinada y, sobre todo, cada mujer que pierde la vida como consecuencia de hechos violentos, incluso al interior de su domicilio, simplemente es una cifra, un número, frío, inerte, mudo. Un número más.

Ese es el problema de fondo, que la autoridad ha perdido la sensibilidad ante cualquier expresión delictiva, se trata solamente de una especie de juego de ajedrez en el cual la autoridad mueve una pieza de forma reactiva ante cada hecho consumado de la delincuencia, sin prevención, solo reacción.

La autoridad de Toluca, como la de todo el Estado de México reacciona a cada homicidio, a cada robo de automóvil o motocicleta, a cada violación o feminicidio con la sensibilidad de un hielo, son el simple anotar de otro tache en la lista, sin pensar nunca en que detrás de la pérdida de un vehículo está una desgracia patrimonial para una familia, y ni qué decir cuando la vida de alguien se termina por el simple “placer” de una bestia que terminó asesinando a alguien por quitarle algo, venganza o porque se atravesó en un mal sitio en un mal momento.

La autoridad, y muchos de nosotros mismos, estamos perdiendo sensibilidad ante lo que realmente es el delito y sus causas. Nos estamos “acostumbrando a brincar el muerto”, y eso es lo peor que le puede pasar a esta sociedad. Lamentable.

Martes 17 de Mayo del 2022 10:13 pm