Ellos tienen otras cifras…

El nerviosismo se destapó en el morenismo mexiquense y prueba de ello es la descarada campaña de desprestigio que decidieron lanzar.
Ellos tienen otras cifras…
El nerviosismo se destapó en el morenismo mexiquense y prueba de ello es la descarada campaña de desprestigio que decidieron lanzar.

Agencia MVT / Opinión / José Contreras Contreras

Abril, 26, 2022.- Hasta hace unos días los dirigentes, militantes y simpatizantes del Movimiento de Regeneración Nacional lucían confiados y tranquilos sobre la próxima elección por la gubernatura del Estado de México. Aseguraban que sus proyecciones basadas en encuestas y otros ejercicios estadísticos y de proyección de escenarios les daban una amplia ventaja en cualquiera de las posibles situaciones a enfrentar. Pero hoy, es evidente, que ellos tienen unas cifras…

El nerviosismo se destapó en el morenismo mexiquense y prueba de ello es la descarada campaña de desprestigio que decidieron lanzar desde su representación en la LXI Legislatura mexiquense en contra de una de las priistas más vistas como posible candidata a la gubernatura del Estado de México.

Diputadas y diputados del Movimiento de Regeneración Nacional se fueron a la yugular de Alejandra del Moral Vela, ex presidenta estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y actual secretaria de Desarrollo Social en el gobierno de Alfredo del Mazo Maza, quizá la dependencia más importante de la estructura gubernamental de esta entidad, por el tamaño del presupuesto que opera, principalmente a través del programa comúnmente conocido como Salario Rosa.

¿Por qué el nerviosismo de los morenos? La respuesta es sencilla: ellos tienen otras cifras. Resulta que al flamante escritorio de la Secretaría de Educación Pública del Gobierno de México, donde despacha la profesora Delfina Gómez Álvarez, considerada como la aspirante más viable para ir como candidata a la gubernatura del Estado de México, llegó un reciente trabajo realizado desde la Secretaría de Gobernación en el cual se leer que ni Morena ni Gómez Álvarez las tienen “todas consigo”.

Es decir, el panorama electoral en el Estado de México es dinámico, han variado los escenarios en los últimos días, ya no se ve tan simple el eventual triunfo de Morena y también la visión del potencial electorado sobre Delfina Gómez Álvarez como candidata ya no es lo “terso” que se leía hasta hace unas semanas.

Ciertamente mucho ha tenido qué ver en esos resultados el movimiento que realizó el gobernador mexiquense, Alfredo del Mazo Maza, cuando incorporó a su gabinete a cuatro mujeres en cuatro de las responsabilidades más importantes de la baraja política local: Desarrollo Social, Campo, Trabajo y la propia Secretaría de la Mujer.

Con ese “movedero” de piezas le movió Del Mazo el piso a los morenistas. Nadie pensó que el efecto de tan simple jugada fuera tan definitivo en el ajedrez electoral mexiquense, pues, en principio, demostró a los adversarios políticos que el Partido Revolucionario Institucional, del cual tiene origen su administración, cuenta con importantes cuadros en el sector femenino como para enfrentar cualquier propuesta electoral de ese género, pues junto con las cuatro damas que puso a jugar en el tablero, se reanimaron los ánimos a favor de otras mujeres de amplia presencia, capacidad y experiencia como lo son, por ejemplo, la actual diputada federal Ana Lilia Herrera Anzaldo, y la ex dirigente priista Carolina Monroy, quien cuenta también con gran trayectoria política y en el sector público.

El trabajo que se puso sobre el escritorio de la secretaria de Educación Pública plantea precisamente eso, su nivel de competitividad de acuerdo con un análisis de competencias, experiencias y trayectorias políticas, y resulta que la más clara propuesta morenista salió muy por debajo en el comparativo contra precisamente cuatro priistas destacadas: Alejandra del Moral Vela, Martha Hilda González Calderón, Carolina Monroy y Ana Lilia Herrera Anzaldo.

La conclusión es que Morena no la tiene tan fácil como todos pensaban en un eventual escenario de “mujer contra mujer” por la gubernatura del Estado de México, ni siquiera en el eventual caso que el Partido Revolucionario Institucional fuera solo, sin coalición, y más todavía en ese segundo escenario, el de la coalición con aquellos que hace unos fines de semana demostraron “músculo” en la Cámara de Diputados federal rechazando la propuesta de reforma energética que les dictaron desde Palacio Nacional a los legisladores de Morena.

Las alarmas están encendidas en el campamento de Morena y de ahí precisamente salió la instrucción de desatar la campaña de desprestigio en contra de las mujeres priistas, comenzando en contra de Alejandra del Moral Vela, a quien por el momento ven como su principal objetivo. Sin embargo, los embates no se circunscriben únicamente a la ex dirigente estatal del PRI, sino que de un modo u otro buscarán “pegarle” también a las otras tres priistas destacadas, comenzando por Ana Lilia Herrera Anzaldo, a quien desde sus cuentas “fantasmas” ya comenzaron a querer “embarrar” en el penoso asunto de una residente del fraccionamiento San Carlos, en Metepec, que le escupió a la cara a una integrante de una empresa de seguridad privada.

Así vendrán más ataques de los morenistas sobre Carolina Monroy y Martha Hilda González Calderón, pues, según su estrategia, “tumbando a las mujeres priistas derrotarán al PRI”. Según ellos.

Llama la atención lo desesperados que se les ve ahora a los morenistas, pegando por pegar, queriendo sacar a la mesa del debate argumentos verdaderamente infantiles, pero para ellos lo único que importa es desprestigiar a quienes ahora sí ven como potenciales adversarias que les pueden ganar el mandado.

Viernes 20 de Mayo del 2022 5:08 am