El “finísimo” diálogo parlamentario mexiquense

Un diputado del Partido Acción Nacional y un diputado de Morena expusieron públicamente el “altísimo” nivel del diálogo parlamentario
El “finísimo” diálogo parlamentario mexiquense
Un diputado del Partido Acción Nacional y un diputado de Morena expusieron públicamente el “altísimo” nivel del diálogo parlamentario

Opinión MVT / José Contreras Contreras

Febrero 21, 2022.- Los diputados Daniel Santos, del Partido Acción Nacional (PAN) y Mario Ariel Juárez Rodríguez, del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) expusieron públicamente el “altísimo” nivel del diálogo parlamentario que hoy impera en la LXI Legislatura del Estado de México.

El jueves 17 de febrero, durante la sesión del pleno de los diputados mexiquenses, el legislador de Morena, Mario Ariel Juárez Rodríguez, leía en la tribuna parlamentaria un punto de acuerdo relacionado con la operación de los sistemas “ponchallantas” en las casetas de cobro de peaje de algunas autopistas que cruzan por el Estado de México.

Nadie sabe bien a bien por qué, pero, desde su curul, el panista Daniel Santos se puso de pie y comenzó a interpelar, a gritos, al diputado morenistas.

“Ratero, transa, chingas a tu madre”, le gritó el panista, poniendo de manifiesto lo más “refinado” de su lenguaje parlamentario.

El morenista por supuesto que no se quedó con las ganas de responder y aunque bajó los micrófonos de la más alta tribuna del Estado de México, se escuchó claramente su respuesta: “vas y chingas a tu madre”, le contestó al panista, y lo invitó a salir del salón de plenos de la Legislatura para liarse a golpes.

“Vente hijo de la chingada, vamos a fuera a que te parta tu madre”, le gritó desde su lugar el panista, y entonces ya todo fue confusión y arrebato. Ingresaron al recinto parlamentario elementos del cuerpo de seguridad de la Cámara de Diputados para establecer un cerco en torno a cada uno de los “finísimos” diputados que seguían para entonces intercambiando mentadas de madre.

Sus coordinadores y subcoordinadores parlamentarios también salieron de la comodidad de sus curules para acercárseles e intentar calmarlos, aunque en realidad no les hacían mucho caso los “violentitos” diputados.

A la presidenta de la mesa directiva, Mónica Álvarez Nemer, a quien nadie le hacía caso, no le quedó otra más que hacer un llamado a respetar el recinto parlamentario, y como prácticamente nadie escuchó sus palabras, pues mandó a un receso en la sesión para tratar de apaciguar los ánimos.

Pasaron otros siete u ocho minutos de intercambio de mentadas de madre, insultos y retos a liarse a golpes, para después algunos jaloneos principalmente entre los participantes del “debate” parlamentario, sus compañeros de bancada y el personal de seguridad de la Cámara de Diputados. Todo con el propósito de que no se cumplieran las amenazas y se generara en plena sala de debates una campal a golpes.

Así como empezó todo, se calmó, y el momento fue aprovechado por el coordinador de los diputados priistas, Elías Rescala Jiménez, para recordar a los participantes en dónde estaban, que la Cámara de Diputados es un sitio que merece respeto y que no es una arena de box y lucha libre, y mucho menos algún pasillo de cualquier central de abasto del país donde los comerciantes se saludan de vez en cuando con un mensaje tan “florido” como el utilizado por los diputados de Morena y PAN que se liaron a mentadas de madre.

En declaraciones posteriores ambos diputados dijeron ante representantes de medios de comunicación que es un “asunto personal” lo que desató la gesca verbal, y que nada tenía qué ver con su actividad como legisladores.

De ser así, pues quizá ambos diputados mexiquenses pudieron elegir un lugar mejor para sacar a relucir su “altísimo” nivel político y cobrarse lo que se tengan que cobrar en otro sitio más adecuado, o menos inapropiado, como se le quiera ver.

Lo cierto es que la “escenita” de los diputados de Morena y de Acción Nacional dejaron entrever una sola situación: se perdió el control político en el Poder Legislativo. Nadie en su sano juicio puede creer que a alguien se lo ocurra la gran idea de ponerse a mentar madres desde la tribuna legislativa si el coordinador de los diputados de Morena, Maurilio Hernández González, en realidad mantuviera el control político por lo menos de su fracción.

Es evidente que el señor Maurilio Hernández ha sido rebasado desde hace un buen tiempo y que lo único que lo mantiene como la cabeza de esa fracción parlamentaria es su cercanía con el verdadero dueño de esa “marca” en el Estado de México: el senador Higinio Martínez Miranda, quien sabe que el actual coordinador de los diputados de Morena es totalmente “útil” a sus deseos, si no fuera así, ya lo hubieran sustituido.

Bien harían los diputados de Morena en valorar la viabilidad de un coordinador parlamentario que no es capaz siquiera de poner orden entre sus huestes y mucho menos sostener el verdadero control político que requiere ese importantísimo Poder Legislativo para la buena marcha de esta entidad. El hilo se rompe por lo más delgado y éste está muy cerca de fracturarse definitivamente.

Martes 17 de Mayo del 2022 11:06 pm