¿Votar o no votar el próximo domingo?

Cada quien decide si acude o no a los centros de votación para la revocación de mandato que establecerá el Instituto Nacional Electoral (INE).
¿Votar o no votar el próximo domingo?
Cada quien decide si acude o no a los centros de votación para la revocación de mandato que establecerá el Instituto Nacional Electoral (INE).

Agencia MVT / Opinión / José Contreras Contreras

Abril 5, 2022.- Es una pregunta que se va generalizando en las mesas de café, en los espacios de trabajo, en la sobremesa familiar, incluso en las conversaciones de parejas jóvenes que ya superan los 18 años de edad.

La respuesta parece simple, pues podría reducirse al principio del libre albedrío; es decir, cada quien, desde lo más profundo de su ser, debe decidir si acude o no a los centros de votación que establecerá el Instituto Nacional Electoral (INE) a lo largo y ancho del país para hacer válido el ejercicio de consulta ciudadana al que se vio obligado a organizar.

Se trata de un ejercicio “novedoso” en un país donde la mayoría de la población estaba acostumbrada a que las decisiones de gobierno se tomaban en ese nivel: en el gobierno, y los ciudadanos hasta no hace mucho simplemente nos correspondía acatar ese tipo de cambios que poco a poco se fueron gestando en la vida democrática nacional.

Sin embargo, en los tiempos actuales está “de moda” preguntar a los mexicanos cualquier tipo de cosa, desde lo más inverosímil como lo fue la cancelación de la construcción de un aeropuerto que pretendía ser verdaderamente internacional y de primer mundo, como si “Juan pueblo” tuviera en realidad la capacidad técnica para asumir una decisión de ese tipo, o más recientemente si el Presidente de México debe o no concluir su responsabilidad porque se le tiene o no se le tiene la confianza suficiente para el desempeño de ese cargo.

De eso precisamente surge la lejanía con la que muchos observan este nuevo intento de “consulta ciudadana” o “consulta popular” como muchos pretenden denominarla. Se trata pues de que aquellos mayores de 18 años de edad ejerzan el poder del sufragio para algo diferente a elegir a sus autoridades como se hace normalmente cada tres años.

Ahora la pregunta es cuál es el sentido real de preguntar a la población si el Presidente de México debe seguir en el cargo otros tres años para los cuales, por cierto, ya fue elegido en las urnas, pues el periodo constitucional del actual titular del Ejecutivo federal fue para seis años, no para tres con derecho a “ratificación”, como lo pretenden hacer ver quienes promueven esta consulta.

Por tanto, en el fondo, la consulta no tiene realmente ningún sentido, pues si el actual Presidente de México fue electo para seis años, no tiene objetivo alguno que se le consulte al pueblo si debe o no seguir. Simplemente habrá que cumplir lo que al respecto marca la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y que se complete el periodo total para el que fue electo.

Ahora bien, quienes promueven la famosa consulta sobre revocación de mandato, que no “ratificación”, como quieren hacer creer a los incautos, deberían sincerarse y explicar a los ciudadanos que, pase lo que pase el próximo domingo, la realidad es que la posibilidad de revocar el cargo a un Presidente de la República Mexicana, en el mejor de los casos, podría aplicarse hasta el próximo; es decir, a quien suceda a Andrés Manuel López Obrador, pues él ya fue electo hace tres años y la ley, ninguna, puede ser retroactiva.

En realidad, esa posibilidad, la de revocar el mandato a un Presidente de la República por falta de confianza, bien podría ser positiva para nuestro país, solo que habría que amarrar mucho más cosas alrededor de la medida, pues se debe tomar en cuenta que si esa ley procede simplemente se perderá estabilidad política en el país y seguramente habrá quienes busquen la posibilidad de poner y quitar Presidente como si fuera un producto “desechable”, y la verdad es que no debe ser así.

El Presidente de México, le guste a quien le guste, es la máxima autoridad de esta nación y como tal su investidura no debe debilitarse bajo ningún principio ni objetivo, mucho menos cuando éste resulta solamente mediático y “por moda”. La cabeza del gobierno mexicano debe fortalecerse por la vía democrática, no minarse por un ejercicio que no llega en realidad ni a ese nivel: democrático.

Aquí algunas cuentas que alguien que seguramente no tenía mucho qué hacer, pero que sí sabe de matemáticas aplicadas se puso a hacer en las últimas horas, con lo que se demuestra que en realidad ir a las urnas el próximo domingo sería simplemente contribuir a oficializar una decisión que ya está tomada y que, en los hechos, ni nos beneficia ni nos perjudica, sino todo lo contrario.

Primero, hay que tomar en cuenta que la Lista Nominal de Electores refiere que hay en México poco más de 92 millones de mujeres y hombres con derecho a ejercer el voto. Para la consulta se instalarán 57 mil casillas en el territorio nacional; habrá un plazo de 11 horas para ir a votar, lo que significan 660 minutos por casilla, para captar votos.

El análisis refiere que: “suponiendo que se llenaran de votantes todas las casillas y hubiera un voto efectivo cada 3 minutos, se podría alcanzar un máximo histórico de 12 millones 540 mil votos”.

Hay que señalar que, para que la revocación de mandato se convierta en ley de aplicación obligatoria (vinculante), se necesitan más de 40 millones de votos, lo que es imposible de lograr, por lo que de antemano tanto los organizadores como los promotores del mencionado “ejercicio democrático” saben que no procederá su idea.

Entonces la pregunta es ¿para qué insisten tanto en llevar a cabo esta “pantomima democrática”? Pues la respuesta más simple es: para tener argumentos necesarios para la embestida final en contra del Instituto Nacional Electoral, organismo que, por cierto, fue el mismo que decretó el triunfo “claro, contundente e inobjetable” de quien ahora está empeñado en desaparecer a la autoridad electoral del país.

Demasiado enredado en asunto, difícil de explicar la vialidad o no de participar el próximo domingo en su consulta ciudadana, pero todo se reduce a una decisión muy personal. Haga usted lo que crea conveniente.

Martes 17 de Mayo del 2022 7:01 am