- El Monterrey pegó primero y obliga a los Diablos Rojos del Toluca a buscar la remontada en el Nemesio Diez
Rayados golpea primero en un duelo cerrado
Germán Berterame marcó el tanto que le dio ventaja a Rayados de Monterrey en el partido de ida de las semifinales, en un duelo trabado donde un error defensivo definió el marcador. El resultado obliga al Toluca a buscar la remontada el próximo sábado en el estadio Nemesio Diez.
Agencia MVT / Gabriela Rangel

Primer tiempo: un duelo táctico y con pocas concesiones
Arteaga y Cárdenas, figuras en momentos clave
Gerardo Arteaga avisó temprano con un disparo que obligó a Hugo González a reaccionar de inmediato para evitar el gol. Toluca respondió con un avance de Helinho, pero Luis “Mochis” Cárdenas se interpuso oportunamente para evitar que el brasileño definiera.
Paulinho también generó peligro con una jugada individual, pero Ricardo Chávez llegó justo a tiempo para cortar el avance del atacante portugués.
El gol de Berterame que marcó la diferencia
Al minuto 39, Rayados aprovechó un descuido en la marca:
Un servicio de Jesús Manuel “Tecatito” Corona al segundo poste encontró a Germán Berterame, quien firmó un cabezazo cruzado imposible para González. Una jugada casi idéntica al gol que anotó ante América, que volvió a rendir frutos para Monterrey.
Toluca adelantó líneas pero no logró concretar
El Diablo se quedó cerca del empate
En la segunda mitad, el campeón adelantó líneas en busca del empate. Fuera de un intento de Nicolás Castro, los Diablos tuvieron dificultades para culminar jugadas de peligro.
Al minuto 81, Paulinho estuvo muy cerca de empatar con un disparo raso pegado al poste, pero Cárdenas contuvo el balón con firmeza cuando el tricampeón de goleo ya cantaba el tanto.
Minutos después, Marcel Ruiz estremeció el poste con un disparo dramático y, en el rebote, Paulinho no logró conectar. La igualada se negó milagrosamente.
Todo se definirá en el Nemesio Diez
Rayados se lleva ventaja mínima de 1-0 y viajará a Toluca con la posibilidad de avanzar incluso con un empate. Los Diablos Rojos, obligados a ganar, deberán hacer valer su localía para buscar el boleto a la final y mantener viva la ilusión de la afición escarlata.