Paramédicos, la primer línea de respuesta a emergencias por Covid-19

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Agencia MVT / Mario Vázquez de la Torre

  • ¿Cómo es la atención y el traslado de pacientes con síntomas de Covid-19 en ambulancias de Cruz Roja?.

Metepec, México a 17 de mayo 2020.- “Yo prefiero usar doble traje de protección, un cubrebocas debajo de la mascarilla N95 y tres pares de guantes para salir a atender los llamados de personas con síntomas de Covid-19, es mi salud la que está en juego”, relata José Armando, paramédico de la Cruz Roja que está en lo que muchos llaman “el frente de batalla” durante la emergencia sanitaria.

Dennise, quien es la radio operadora de turno, a las 17:45 horas recibe una llamada del sistema de emergencias C5 que le reporta una solicitud de auxilio para atender a un paciente que se encuentra en su domicilio, con dificultad respiratoria y síntomas que podrían ser de un caso positivo de Covid-19; le proporcionan los datos necesarios como dirección, teléfono y nombre de contacto y asignan un folio de atención.

José Armando y Balam, paramédicos de la Cruz Roja de Metepec, se preparan con el equipo de bioseguridad para responder a un llamado de auxilio de un paciente con síntomas de Covid-19. Agencia MVT / Mario Vázquez de la Torre.

Cuelga el teléfono y da la voz de alarma a sus compañeros al tiempo que contacta a las personas que llamaron al 911, les pide información complementaria del estado del paciente y les sugiere que deben mantenerlo consciente, tranquilo y les explica que la ambulancia tardará alrededor de 15 minutos en llegar.

La Cruz Roja en el Estado de México ha dado atención, hasta el 15 de mayo, a 313 personas posiblemente infectadas de Covid-19 y ha realizado 245 traslados en ambulancia a distintos hospitales.

José Armando y Balam, que son los paramédicos de turno, toman un kit de protección que previamente han preparado, dentro de una bolsa de plástico hay un overol Tyvek color blanco, dos pares de guantes, una mascarilla N95, un gorro quirúrgico y unos goggles de plástico; rápidamente se colocan el equipo y en unos cuantos minutos están listos para salir. Checan en un mapa que ya está abierto en la computadora la ruta más rápida para llegar al domicilio y abordan la ambulancia.

Dennise, la radio operadora de turno, muestra a José Armando la ruta más rápida para llegar al domicilio de la persona que es reportada con dificultad respiratoria, atrás Balam se termina de colocar el equipo de bioseguridad. Agencia MVT / Mario Vázquez de la Torre.

Llegan a una colonia popular del municipio Metepec. Identifican el departamento en el segundo piso, donde está el paciente. Es un hombre de 80 años que se encuentra recostado en su cama, tiene antecedentes de diabetes e hipertensión, un par de días había antes había presentado complicaciones respiratorias y asistió a consulta médica al IMSS donde le dieron medicamento y lo mandaron de regreso a su casa, le indicaron que si su condición de salud empeoraba y presentaba dificultad para respirar lo trasladaran de urgencia al hospital.

Las paramédicos colocan al paciente sobre una camilla, lo cubren con una sábana y lo sacan del departamento, con dificultad sortean los angostos pasillos y bajan las escaleras, ya en la calle lo colocan sobre un carro camilla y lo suben a la ambulancia, los vecinos observan curiosos, unos desde sus ventanas y otros a la distancia. Nadie se quiere acercar.

Al paciente, que lo compaña su hija, le suministran oxígeno con una mascarilla, le colocan un oxímetro de pulso en el dedo índice y apenas marca una saturación de O2 en sangre del 30 por ciento. “Es un milagro que esté consciente y respondiendo las preguntas”, comenta el paramédico que vuelve a checar la lectura del aparato y sube la dosis de oxígeno girando una perilla que está en un módulo de la ambulancia.

Sólo fueron diez minutos de traslado para llegar al Hospital General Regional No. 251 del IMSS. Los vigilantes le dan indicaciones a Armando, que conduce la ambulancia, donde colocarse para pasar por el Triage Respiratorio, se acercan dos médicos irreconocibles por el equipo de protección que utilizan y escuchan el reporte del paramédico que apenas les dice la lectura del oxímetro le piden que lo pase a sala de choque donde será intubado de emergencia.

“Su papá está muy delicado, lo vamos a sedar, quedará dormido y le vamos a colocar un tubo a los pulmones para ayudarlo a respirar, después lo vamos a pasar a hacerle una tomografía pero lo más probable es que sea Covid”, le indica el médico a la hija del paciente.

Los paramédicos toman datos del paciente, de su familiar y del médico que recibe, llenan los formularios del traslado y tras recabar firmas regresan a su base donde llevarán a cabo el proceso de sanitización y desinfección.

El municipio de Metepec ocupa el lugar 20 a nivel estatal por el número de casos positivos por Covid-19, hasta el corte que hizo la Secretaría de Salud la noche del 16 de mayo se contabilizaban 101 personas infectadas y cinco fallecimientos.

La ambulancia regresa a las instalaciones de la Cruz Roja, en un área de estacionamiento y sin que los paramédicos se bajen, es rociada de una solución de agua y cloro por uno de sus compañeros que también utiliza equipo de bioseguridad, primero el piso para hacer un perímetro, después la paredes laterales y las puertas, es hasta este momento que José Armando y Balam pueden bajar.

Se colocan a un costado de la ambulancia y con los brazos abiertos son rociados de la solución sanitizante, primero de frente luego de espaldas después las suelas de las botas.

El proceso de sanitización y desinfección de los paramédicos, ambulancia y equipo es un paso que implica mucho cuidado y seguir un protocolo estricto para evitar las posibilidades de contagio entre el personal de salud. Agencia MVT / Mario Vázquez de la Torre.

Ahora desinfectarán el interior de la unidad de emergencia y las camillas, usan una hidrolavadora que con un aspersor sanitizan las superficies, el proceso les lleva unos 25 minutos y una vez terminado podrán pasar al proceso de retirarse los equipos de bioseguridad.

El retiro del equipo y el traje de protección es el proceso más peligroso porque es ahí cuando se originan el mayor número de contagios entre el personal de salud, todos ayudan para seguir correctamente el protocolo. Dennise tiene un check list y va marcando paso a paso en voz alta, la sanitización de manos la realizan cada vez que se retiran una pieza, primero el traje que se va enrollando poco a poco hacia fuera, luego el primer par de guantes, los goggles, el gorro, la mascarilla y por último el segundo par de guantes, todo se coloca en una bolsa color rojo de residuos y materiales infecto-contagiosos que será cerrada y desechada de forma especial.

Después del procedimiento, tendrán que esperar una hora para que la ambulancia y el equipo esté en condiciones de poder atender otra emergencia.

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