Los enfermos de Covid-19 ya están llegando con más frecuencia al hospital

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Agencia MVT / Mario Vázquez de la Torre

Toluca, México a 26 de abril 2020.- Es el primer domingo después de haber sido declarada la fase tres de la pandemia de Covid-19 en México, apenas pasaba el mediodía, cuando llegó a la sala de urgencias del Hospital General Regional 220 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) un paciente con dificultad respiratoria, lo llevaron sus familiares tras varios días de malestares en casa.

En el pasillo hay una cápsula plástica de aislamiento, deambulan médicos, enfermeras, personal de trabajo social y de limpieza, todos usan mascarillas, guantes y goggles, muchos otros caretas plásticas, todos protegidos porque nadie puede ingresar a los cubículos de valoración o sala de choque sin trajes especiales de bioseguridad.

El personal hace una valoración inicial al hombre de aproximadamente 40 años de edad, por su sintomatología es considerado como un caso probable de Covid-19. Ingresa a un cubículo donde se sienta sobre la camilla mientras dos enfermeras le suministran oxígeno a través de una mascarilla plástica, también le colocan por encima otra mascarilla que servirá como filtro a la saliva que desprenda al momento de hablar, toser o estornudar.

Una enfermera observa que el equipo de bioseguridad del doctor Humberto Xicoténcatl este colocado correctamente y no tengan ningún tipo de rasgadura. Agencia MVT / Mario Vázquez

El médico Humberto Xicoténcatl Masón, urgenciólogo desde hace más de 12 años con una sub especialidad en cuidados intensivos que cubre una jornada acumulada de fines de semana, recibe la notificación de un paciente probable positivo a Covid-19 que estaba en el área de valoración inicial respiratoria. Le reportan sus síntomas y signos vitales, apenas satura al 65 por ciento el oxígeno en sangre y ordena que le coloquen soluciones venosas y tomen muestras para laboratorio, al tiempo que empieza a colocarse el traje de seguridad, le lleva unos 10 minutos. Antes de salir una enfermera revisa que este perfectamente colocado y no tenga ninguna rasgadura.

El personal del HGR 220 del IMSS ha sido dotado del equipo de bioseguridad durante esta emergencia sanitaria a través de la sección XXXVII del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) que encabeza el Lic. Manuel Hernández Quintanar.

El paciente es tranquilizado por las enfermeras hasta el momento en que llega el doctor “Xico”, como le llaman sus compañeros. El médico toma el control, conversa con el hombre, quien no oculta su nerviosismo, y le explica: “como usted ha visto en las noticias está la pandemia de Covid-19, en este momento todas la enfermedades respiratorias las estamos atendiendo con mucho cuidado, por eso usted va a recibir muchas atenciones, le practicaremos estudios, análisis y lo que sea necesario para determinar si usted contrajo coronavirus o no, sólo trate de estar tranquilo y tenga confianza de que lo vamos a atender muy bien”.

El paciente recibe oxígeno para mejorar su respiración, se le coloca una solución venosa y se toman muestras de sangre para enviar al laboratorio. Agencia MVT / Mario Vázquez.

El hombre lo mira con esperanza y contiene las lágrimas, sólo asiente con la cabeza y mira al doctor que le toca el hombro derecho.

“Vamos a colocarlo en posición prona (boca abajo) para ver como mejora”, le indica el médico a las enfermeras, quienes a su vez llaman a un camillero, al personal de limpieza y del área de radiología para notificarles que llevarán a un paciente para practicarle una tomografía de los pulmones.

“La saturación subió a 87 por ciento doctor” le avisa la enfermera mientras llena la hoja clínica del paciente en una computadora que ha sido colocada en un rincón junto a un desfibrilador cardíaco y protegida con plástico.

“Voy a hablar con los familiares para que ya tengan listo al paciente y nos lo llevamos a la tomografía” le indicó el doctor “Xico” a su personal, al tiempo que camina hacia la puerta de la entrada en donde llama a los familiares.

El doctor Xicoténcatl explica a los familiares del paciente su condición clínica y el proceso al que será sometido durante su estancia en el hospital. Agencia MVT / Mario Vázquez

Se acerca una mujer de baja estatura, se protege con un cubre bocas y escucha al médico Xicoténcatl, a través de un pequeño espacio de la puerta entreabierta. “Ya estamos atendiendo a su familiar, le hemos damos oxígeno, ya respira mejor, le pusimos una solución en la vena y le tomamos muestras de sangre para mandarlas al laboratorio, su paciente está bien atendido tenga confianza, a partir de ahora toda la información que reciba del estado y evolución será por teléfono, es muy importante que sean pacientes, si le sigue costando trabajo respirar lo tendríamos que conectar a un respirador. Le entregarán la ropa en una bolsa, tiene que llegar a lavarla a su casa y seguir todas las indicaciones que le den las compañeras de trabajo social”.

La mujer no logra contener las lágrimas y le agradece, “cuídelo por favor doctor”, mientras la abraza otra mujer que la reconforta y la lleva hacia un lugar donde poder sentarse.

Mientras tanto, el paciente es protegido dentro de una cápsula de aislamiento que lleva dentro un cilindro de oxígeno, dan el aviso para que el pasillo y toda la ruta hacia los elevadores sea despejada y lo sacan del cubículo, empujan la camilla mientras que el “sanitizador” va haciendo una cortina de agua con cloro, como una estela que va limpiando el paso que van recorriendo hasta llegar a radiología que está en el primer piso del edificio, ahí el hombre es colocado dentro del tomógrafo.

El estudio de la condición de sus pulmones apenas dura 10 minutos, los pasillos son nuevamente despejados por el “código morado” y ahora el paciente es llevado al cuarto piso, “el piso Covid” del hospital.

El paciente es sometido a un estudio de tomografía que confirmará la condición de sus pulmones. Agencia MVT / Mario Vázquez

Es la zona de restricción total, aquí no hay nadie sin equipo de protección, todos con trajes de bioseguridad azules, careta, mascarillas N95, guantes quirúrgicos y goggles que se empañan y hacen aún más difícil el trabajo del personal de salud. Todos se ven iguales, apenas podrían distinguirse por la estatura y la complexión, por eso muchos han escrito su nombre en una cinta adhesiva que pegan al traje, “para que al menos los pacientes sepan nuestro nombre” comenta una enfermera.

Ahí el médico Humberto Xicoténcatl entrega a su colega la responsabilidad del paciente infectado con Covid-19 que es llevado a una cama en espera de que su condición mejore, de lo contrario, tendrá que ser sedado e intubado para que un ventilador mecánico le asista en la respiración, todo ocurrirá en las próximas 24 horas.

Finalmente vamos a salir, caminamos al rededor de «el piso Covid» pasando frente a las habitaciones que aún tienen camas desocupadas, nos detenemos junto a la estación de enfermeras donde no retiraremos el equipo de bioseguridad antes de subir al elevador y regresar al área de urgencias en la planta baja.

«Aquí es cuando se debe tener el máximo cuidado porque al quitar el equipo es cuando se dan los contagios, por ello lo hacemos en parejas y nos miramos en un espejo para ir retirando todo poco a poco”, explica el doctor.

Empezamos con el primer par de guantes, entre cada paso se realiza una desinfección de manos con gel alcoholado, quitamos el gorro y el traje que se va enrollando lentamente hacia afuera, los goggles, las botas, el primer cubrebocas, los guantes y la mascarilla, luego lavado de manos con agua y jabón quirúrgico y por último la cara.

Todo este proceso se lleva a cabo con cada paciente que es probable caso positivo de Covid-19, “ya están llegando más frecuentemente al hospital, antes recibía uno o dos por turno, ahora no menos de seis” comenta el médico “Xico” cuyo equipo está conformado por una enfermera, un camillero y un sanitizador, todos ya muestran en el rostro las marcas que deja el equipo de protección.

El turno esta lejos de terminar, el equipo médico apenas tendrá tiempo de tomar un respiro, hidratarse y estará atento a la llegada de un nuevo paciente con sintomatología que lo haga ser un probable caso positivo de Covid-19.

Las marcas en el rostro que deja el equipo de seguridad en el personal médico luego de atender a pacientes infectados por Covid-19. Agencia MVT / Mario Vázquez

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