Nahielli Pulido
OTUMBA, México, 30 de Marzo.- José Antonio Arenas Arceta fue sentenciado a 70 años de prisión por secuestro y homicidio en el año 2005, y actualmente se encuentra en el penal de Otumba en una celda de castigo, desde hace cinco meses, “porque tiene una pareja gay”.
Carlos Vélez Zavaleta, pareja sentimental de Arenas Arceta, denunció que desde hace cinco meses mantienen a su pareja en una celda especial del módulo A, donde lo tienen incomunicado con actos de violencia moral, a pesar de que lograron un amparo por parte del Juzgado Noveno de Distrito para evitar esta incomunicación y ser regresado a su celda habitual, pero hasta el momento esto no se ha acatado.
“Casi un año luchamos para poder tener vista íntima y que me reconocieran como su pareja, y lo logramos. Ya tengo mi credencial y tenemos una relación de 12 años”, dijo.
Vélez Zavaleta señaló que el pasado mes de octubre regaló a su pareja un perfume en el interior del penal, acción indebida por haber metido un objeto no permitido, por lo que José Antonio fue sancionado por autoridades penitenciarias a cinco días de encierro en el Módulo A de Conductas Especiales.
“La sanción referida fue aplicada y cumplida, pero no en el tiempo que se indicó, ya que desde el mismo 11 de octubre de 2015 y hasta la fecha mi pareja permanece en el mencionado módulo, sin que se le permita regresar a su celda, con lo que evidentemente la sanción es excesiva en extremo”, reveló.
Explicó que ante la situación promovió un amparo ante el juzgado, el cual fue concedido con número de expediente 1476/2015; sin embargo, a la fecha no se ha regresado a su celda al interno.
Agregó que también la autoridad carcelaria lo castigó retirándole su credencial de visita por tres meses, una vez cumplido este plazo se la regresó; lo que no ha ocurrido con la credencial de visita de su madre, Carmen Zavaleta, a quien definitivamente se le retiró ésta.
“La autoridad carcelaria no tienen derecho a castigar de las dos maneras, ya que se le impuso un castigo por cinco días a mi pareja, y a mí, y a mi mamá, con suspendernos el ingreso por tres meses, y lo más grave es que a mi madre no le regresaron su credencial, le niegan el derecho de ver a mi pareja en forma indebida e injustificada”, apuntó.
“Hemos pasado por varios actos de discriminación por ser una pareja gay, los directores en general nos discriminan, primero en el penal de Zumpango y ahora en el penal de Otumba, donde se encuentra mi pareja; hemos tenido problemas con la directora Hortensia Macías Hernández se está desquitando por haberle ganado el amparo, lo tienen castigado, lo tienen con comida restringida y sólo media hora de sol y no lo dejan trabajar».
Finalmente dijo que envió una carta a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) para que tome cartas en el asunto y exigió cesar los castigos y discriminación hacia él y su pareja, por el simple hecho de sostener una relación homosexual.
