Introducción: Delito de extorsión crece por impunidad y falta de denuncia, por miedo, asegura excomisionado de la Policía Federal
Agencia MVT / Martha Romero
CIUDAD DE MÉXICO, 20 de Diciembre de 2023.- El cobro de derecho de piso no es privativo de las zonas urbanas, también quedó comprobado con los acontecimientos registrados el municipio mexiquense de Texcaltitlán, con productores del campo, y se registra en varias entidades del país.
Los delitos no denunciados rondan el 99.83 por ciento a nivel nacional, pero la cifra negra sobre extorsiones es prácticamente del 100 por ciento, porque es más difícil de denunciar y de comprobar.
Facundo Rosas Rosas, ex comisionado general de la extinta Policía Federal, advirtió que el “cobro de piso” perpetrado contra campesinos por cada metro cuadrado de siembra puede considerarse la fase superior de la extorsión, por lo que es difícil de denunciar ante el Ministerio Público y probar ante un juez, porque la tierra ni siquiera ha sido sembrada y producido alguna mercancía comercializable con un valor monetario.
Hartazgo ante extorsión, respuesta de habitantes de Texcaltitlán
Añadió que la respuesta de los campesinos en Texcaltitlán es por el hartazgo de la gente víctima de la delincuencia y la falta de atención por parte de las autoridades, que sólo se limitaron a instruir se le diera seguimiento, visitar el municipio totalmente “blindado” y pronunciarse a favor de la paz, como si con ello bastara para resolver el problema de fondo, con lo que se comprueba el control territorial por parte de los grupos delictivos.
Primeros registros en 2001 y cobro de piso en 2010
Rosas Rosas recordó que los primeros registros de extorsión en México datan del año 2001 y las primeras víctimas fueron presidentes municipales de la península de Yucatán, quienes no denunciaron ante la autoridad estatal o federal las llamadas telefónicas por pena o temor de lo que pensaran los habitantes de sus demarcaciones si se enteraban.
Añadió que la modalidad de extorsión presencial, conocida como “cobro de piso”, data del año 2010, en Ciudad Juárez, Chihuahua, particularmente en la zona conocida como Lincoln, donde comerciantes la enfrentaron.
Resaltó que este tipo de exigencias se caracterizaron porque sus autores dejan recados con amenazas de que si no se les entregaba una cuota para seguir funcionando, sus dueños serían asesinados y su establecimiento incendiado, por lo que comerciantes y empresarios, con el acompañamiento de las autoridades federales, estatales y municipales, decidieron denunciar y colocar lonas en sus fachadas con la leyenda “No al cobro de piso en este negocio, el único piso que se paga es el predial”.
Sin respaldo de las autoridades, delito seguirá creciendo
El exfuncionario federal refirió que mientras las víctimas no se organicen y sientan el respaldo de la autoridad, la extorsión seguirá impune y el miedo que genera seguirá alimentando la cifra negra de delitos no denunciados, que a los únicos que beneficia es a los extorsionadores, ya que cada vez son más las zonas donde el “cobro de piso” ataca a gran parte de la actividad económica formal e informal, que en cualquier momento puede hacer crisis.
En el caso de la Ciudad de México, sobre todo en las alcaldías ubicadas en el sur y norte, indicó que el cobro de piso se da de manera cotidiana pero no denuncian por miedo, pues aceptarlo es reconocer que en esta materia se ha fracasado y estropearía las cifras alegres que en los últimos años han dado a conocer para hacer creer que los delitos de alto impacto han bajado más del 50 por ciento.
Finalmente, dio a conocer que los delitos totales en la Ciudad de México en 2023 se han incrementado un 2.5 por ciento con respecto al 2022, donde la mayoría de los “changarros”, como puestos de tacos, jugos, pollerías, entre otros, pagan derecho de piso de manera silenciosa.
