- Cruz Roja Mexicana y sociedad civil llevan ayuda a Poza Rica y El Álamo Veracruz, las regiones más afectadas
- Vecinos denuncian falta de atención gubernamental y calles intransitables a más de una semana del desastre
Staff Agencia MVT
Una semana después, el lodo cubre lo que antes eran hogares en Veracruz
Veracruz, México; 19 de octubre de 2025.– Han pasado más de ocho días desde que las fuertes lluvias provocaron una de las inundaciones más severas de los últimos años en Poza Rica y El Álamo, dejando tras de sí viviendas destruidas, vehículos arrasados y miles de familias atrapadas entre el lodo y los escombros.
De acuerdo con testimonios de los vecinos, la madrugada del 10 de octubre la alarma de emergencia sonó después de las cinco de la mañana. Muchos pensaron que se trataba de un simulacro, hasta que el agua comenzó a subir rápidamente. El desbordamiento de un vaso regulador inundó las casas hasta el segundo piso, obligando a los habitantes a refugiarse en los techos.

Pérdidas materiales y calles convertidas en ríos de lodo
Las escenas son desoladoras: casas cubiertas de lodo, basura y desperdicios, calles intransitables y familias que no pueden regresar a sus hogares. Algunos vecinos reportan personas desaparecidas y no localizadas, mientras que otros intentan rescatar pertenencias entre el fango.
En su recorrido por la zona, el equipo de Agencia MVT observó cómo los habitantes improvisan caminos con tablas o costales para poder desplazarse, muchas veces hundidos en el lodo para llegar a los puntos donde se distribuye la ayuda.
Cruz Roja Mexicana lleva esperanza entre el desastre
Ante la magnitud de la emergencia, la Cruz Roja Mexicana desplegó brigadas de apoyo que entregaron miles de despensas, kits de limpieza y colchones a las familias damnificadas. La entrega fue encabezada por Carlos Freaner Figueroa, presidente del Consejo Nacional de Directores de la Cruz Roja Mexicana.
“Las despensas se están armando en nuestro centro de abastecimiento en Toluca para seguir apoyando. No podemos esperar a que lleguen donaciones, actuamos con lo que ya tenemos”, explicó Freaner Figueroa.
El organismo mantiene su principio de ayuda “de mano en mano”, haciendo llegar los recursos directamente a quienes más lo necesitan. Sin embargo, el propio presidente nacional reconoció que se requiere mayor colaboración de la sociedad civil para continuar atendiendo la emergencia.
Vecinos exigen presencia del gobierno
Pese a la solidaridad ciudadana, los pobladores expresan su frustración por la falta de apoyo institucional. Las calles permanecen cubiertas de lodo y escombros, generando riesgos sanitarios por la acumulación de desechos y agua estancada.
“Necesitamos apoyo porque el gobierno no ha venido. Llevamos más de ocho días así, y nuestras calles siguen llenas de lodo y basura”, lamentó una vecina de El Álamo.
Los afectados advierten que, si no se actúa pronto, la zona podría convertirse en un foco de infección con consecuencias graves para la salud pública.