ZINACANTEPEC, México, 24 de Mayo.- El dirigente estatal del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Juan Hugo de la Rosa, fijó como meta superar los 2 millones 400 mil votos en las elecciones del próximo 1 de julio, cifra similar a lo que la izquierda consiguió en la elección del año 2006, también llevando como candidato a la Presidencia de la República a Andrés Manuel López Obrador.\r\nJuan Hugo de la Rosa señaló que el PRD es el más chico de los tres grandes que hoy compiten a nivel federal y estatal, pues mientras el gobierno federal respalda las campañas de los candidatos del Partido Acción Nacional con dinero y con programas sociales; gobiernos estatales como el del Estado de México «le inyectan» a los candidatos del Partido Revolucionario Institucional.\r\nSin embargo, consideró que el PRD, PT y Movimiento Ciudadano tienen a su favor «el cansancio de la gente sobre los malos gobiernos», y dijo que gracias a eso y a la unidad que se logró en torno a candidatos perfectamente identificados con el electorado, es como las izquierdas darán una gran sorpresa en las urnas el primero domingo de julio.\r\nDe la Rosa García aseguró que todos los trabajadores al servicio del Gobierno del Estado de México están involucrados en la campaña política del PRI, tanto la federal como la local, y denunció que desde hace dos semanas se reparten en toda la entidad tarjetas de débito entre las personas más pobres, en las cuales se promete que les depositarán dinero a cambio de su voto.\r\nEl dirigente estatal del PRD puso también en entredicho la capacidad del Instituto Electoral del Estado de México. «Es un árbitro que se mete en el juego y que actúa a favor de un solo partido político, y así no es posible lograr una elección con equidad, transparencia y legalidad», puntualizó.\r\nPor último, Juan Hugo de la Rosa estableció que con los pocos recursos económicos de que dispone, pero sobre todo sobre la base de la unidad interna y el trabajo inteligente y comprometido de su militancia, el PRD, PT y Movimiento Ciudadano, juntos o por separado, darán una fuerte batalla en el trabajo proselitista que inició este jueves y que tendrá como objetivo el triunfo el 1 de julio en las urnas.