José María Jiménez\r\n\r\nNAUCALPAN, México, 19 de marzo.- El uso de nuevas tecnologías y la búsqueda para automatizar procesos de control, han logrado que la radio frecuencia sea utilizada para la elaboración de inventarios a través de pequeños chips mejor conocidos como «TAGS» -como se llama a la etiqueta técnicamente- los cuales son integrados a un sistema de Identificación por Radiofrecuencia (RFID) (por sus siglas en Ingles) en el que al ser sometidos a algún espectro de radio, son identificados de forma automática por un lector y son interpretados por un software. \r\nSilvia Cahue, directora de Soluciones Integrales RFID comentó que éstos chips unidos a una antena son únicos, están sujetos a estándares y avalados internacionalmente por Global Sisitem One (GS1) la cual garantiza que cada chip, mantenga un código electrónico específico en cualquier parte del mundo, con el que además de la información que se agrega a los distintos productos, logran tener un control casi exacto para proveedores, almacenes, y tiendas en la identificación del cada artículo, el número de ejemplares similares o características específicas de cada producto al que le sea colocado un «TAG».\r\nDespués de ingresar los datos denominados EPC por sus siglas en ingles (Electronic Product Code) a los dispositivos, éstos son colocados ocultos en las etiquetas, en botones, calcomanías, documentos, tarjetas plásticas o incluso dentro de cápsulas para ser colocadas. En algunos casos se ha colocado en seres humanos.\r\nSilvia Cahue señaló que estos dispositivos denominados «de tecnología pasiva» no usan baterías y se alimentan de la energía de la misma señal de radiofrecuencia que reciben de los lectores, por lo que su duración es estimada en algunos años, con lo que se logran eficientes procesos de control hasta 60 por ciento en tiempo y en recursos humanos.\r\nActualmente estos dispositivos son usados en empresas automotrices, tiendas de autoservicio y departamentales como Liverpool o Wall Mart, y las etiquetas son incluidas en cada uno de los productos hasta etiquetas para identificar grandes cargamentos de productos, reduciendo el número de personas dedicadas a esa tarea, además de permitir el control preciso de todo lo que se encuentra dentro de las tiendas o almacenes.\r\nEl número de lectores necesarios para el control e identificación de productos depende del número de etiquetas que se pretenden identificar y del rango de cobertura. En promedio un artículo puede ser identificado por un lector de radiofrecuencia UHF (Ultra Hi Frecuency) en un rango de 17 metros, aunque pueden ser adaptados para que registren espectros de radiofrecuencia en un rango menor o uno mucho mayor de acuerdo a las necesidades de cada empresa.\r\nA diferencia de un código de barras, estas etiquetas no necesitan dirigirse directamente a un lector óptico, su falla en la lectura es casi nula y se pueden leer varios de forma simultánea, además que se pueden configurar para saber datos exactos de cada uno de los productos y otros artículos asociados a este de una manera rápida y sencilla.