El Poder Judicial del Edoméx brinda segundas oportunidades a personas que deciden dejar atrás las adicciones y construir un nuevo futuro
Toluca, Estado de México; 4 de noviembre de 2025.- Dos jóvenes mexiquenses, Harol y Oziel, son ejemplo de cómo el Tribunal de Tratamiento de Adicciones (TTA) del Poder Judicial del Estado de México (PJEdomex) puede cambiar vidas. Ambos superaron adicciones, reconstruyeron la relación con sus familias y hoy avanzan hacia un nuevo comienzo, acompañados por jueces, especialistas y sus seres queridos.
El Programa de Justicia Terapéutica ofrece atención integral a personas en conflicto con la ley que enfrentan problemas de consumo de sustancias. Más que castigar, su misión es rehabilitar, acompañar y reintegrar a la sociedad a quienes buscan una segunda oportunidad.

Harol: reconstruir la vida paso a paso
Harol enfrentó el consumo de sustancias desde temprana edad. La pérdida de un ser querido y dificultades personales lo llevaron a un punto crítico, afectando su vida y sus relaciones familiares.
“Según yo, me hacía olvidar las cosas… no le tomaba importancia a los problemas”, recordó.
Su detención representó un momento decisivo. Al ingresar al programa del TTA, inició un camino de disciplina, terapia y acompañamiento profesional.
Con más de un año de seguimiento, logró mantenerse en abstinencia, obtener empleo y trazar nuevas metas, como estudiar una carrera y formar una familia. Su madre —quien nunca lo dejó solo— fue fundamental en este proceso.
En el Juzgado de Control del Distrito Judicial de Cuautitlán, la jueza Yanelli Sandoval Hernández determinó el sobreseimiento de su causa, al cumplir todos los requisitos del programa.
“Este modelo no está enfocado en castigar, sino en brindar herramientas para superar la situación y que le sirvan a futuro”, afirmó.
Durante la audiencia, autoridades del Instituto de la Defensoría Pública, Fiscalía Especializada, Instituto Mexiquense contra las Adicciones y Secretaría de Seguridad reconocieron su esfuerzo.
La Magistrada María Alejandra Almazán Barrera subrayó que la justicia debe acompañar:
“La justicia debe acompañar, dar la mano, impulsar a las personas que saben que cometieron un error y están dispuestas a enmendarlo”.
El Magistrado José Alfredo Cedillo González destacó la valentía de Harol y el trabajo de los equipos interdisciplinarios.
Oziel: un nuevo capítulo a los 19 años
En el Distrito Judicial de Tenancingo, Oziel también encontró una nueva oportunidad. A los 19 años, convivía con el consumo de cristal y marihuana, había dejado sus estudios y se había alejado de su familia.
Su proceso comenzó al presentarse ante el juez especializado en adicciones, Edgar Garay Vilchis, quien le explicó que podía atender su situación legal y su salud emocional.
Tras más de nueve meses de tratamiento psicológico, acompañamiento especializado y actividades de reinserción, concluyó el programa y recibió su certificado de no antecedentes.
Hoy ha retomado sus estudios, trabaja, convive en armonía con su familia y se dedica al cultivo de rosas, símbolo de su renacimiento personal.
Justicia terapéutica que cambia vidas en el Edoméx
El Tribunal de Tratamiento de Adicciones del PJEdomex es un modelo humanista que apuesta por la prevención, rehabilitación y reinserción, demostrando que la justicia también puede sanar.
Con apoyo profesional y familiar, Harol y Oziel hoy tienen un futuro distinto. Sus historias demuestran que la justicia que acompaña, transforma vidas.