TOLUCA, México, 24 de Nov.-Hasta tres por ciento de la población infantil presenta padecimientos cardiacos, especialmente los denominados soplos del corazón, informó el área de cardiología del Hospital General Regional Nº 220, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Delegación Estado de México Poniente. \r\nUn soplo cardiaco es un ruido cardíaco anormal, un sonido silbante o áspero ocasionado por un flujo sanguíneo turbulento, a través de las válvulas cardíacas o aquellas que se encuentran cerca del corazón.\r\nLas causas del soplo pueden ser válvulas cardíacas defectuosas, orificios en las paredes del corazón o algunas enfermedades tales como la anemia.\r\nLa institución explicó que generalmente los niños son los más vulnerables a padecer este tipo de problemas de salud y que desde la exploración física se puede deducir si se trata de un soplo inocente o funcional.\r\nDe igual manera, para determinar si el menor ya es portador de una cardiopatía congénita, se requieren pruebas como electrocardiogramas, placas torácicas y ecocardiogramas. \r\nUna vez detectada una cardiopatía, es necesario que el paciente realice visitas periódicas al cardiólogo, para que le indique los cuidados que debe seguir para contrarrestar el padecimiento y llevar una vida normal. \r\nEl tratamiento puede variar dependiendo el caso, ya sea mediante la toma de medicamentos o incluso a través de una intervención quirúrgica que permita corregir la malformación congénita. \r\nLa institución advirtió además que cuando el niño presenta un soplo inocente, necesita un seguimiento por parte del cardiólogo, ya que de no ser así muchas veces se convierten en cardiopatías complejas, y es que por lo regular el niño afectado cumple con el peso y talla normal, lo único en que varía son las características de los ruidos cardiacos.\r\nA medida que los niños van creciendo y desarrollándose, el soplo puede desaparecer, si se le dio la atención pertinente, por ello la institución advirtió sobre la importancia de que los niños acudan a revisión con su médico familiar, para detectar a tiempo enfermedades que puedan afectarlos en el futuro.