María del Socorro Briseño González concluyó una trayectoria de 38 años de servicio en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), donde se desempeñó como docente y jefa de la Unidad Administrativa de la Dirección General de Comunicación Social Universitaria (DGCSU). Su carrera estuvo marcada por el compromiso institucional, la formación de estudiantes y el liderazgo administrativo.
Originaria de Toluca, la contadora pública desarrolló gran parte de su vida profesional en la máxima casa de estudios mexiquense, institución en la que también cursó sus estudios de preparatoria y licenciatura.

De estudiante a referente administrativo de la UAEMéx
María del Socorro Briseño estudió en el Plantel «Ignacio Ramírez Calzada» de la Escuela Preparatoria y posteriormente ingresó a la Facultad de Contaduría y Administración para cursar la licenciatura en Contaduría Pública.
Su vida laboral en la Universidad comenzó en 1988 como auxiliar contable en la Subdirección Administrativa de la Facultad de Ingeniería. A partir de entonces ocupó distintos cargos administrativos que fortalecieron su experiencia en la gestión universitaria.
También dejó huella como profesora durante 36 años
Además de sus funciones administrativas, Briseño González encontró en la docencia una de sus mayores vocaciones.
Durante 36 años impartió clases de manera ininterrumpida, formando a generaciones de estudiantes y consolidando una trayectoria reconocida por su cercanía, compromiso y dedicación dentro de las aulas.
Cinco administraciones universitarias respaldan su legado
En la Dirección General de Comunicación Social Universitaria se desempeñó como jefa de la Unidad Administrativa durante cinco administraciones, etapa en la que participó en el crecimiento y fortalecimiento de esta dependencia.
A lo largo de su carrera combinó sus responsabilidades laborales con la vida familiar, una experiencia que, aseguró, fue posible gracias a las condiciones que encontró dentro de la Universidad.
Una nueva etapa después de casi cuatro décadas de servicio
Al iniciar su jubilación, María del Socorro Briseño expresó que dedicará más tiempo a su familia, integrada por sus tres hijos y cuatro nietos, además de cumplir proyectos personales, entre ellos viajar y conocer Japón.
La universitaria afirmó que concluye esta etapa con la satisfacción del deber cumplido y agradecida por haber formado parte de una institución que considera su segunda casa.
Antes de despedirse de la comunidad universitaria, invitó a las nuevas generaciones a prepararse de manera constante, trabajar con pasión y desempeñar cada responsabilidad con compromiso, profesionalismo y una actitud positiva.