TOLUCA, México, 21 de Agosto.- En México, el tráfico de datos personales es una realidad que afecta a los particulares, sin distinción de género, edad, profesión o posición social. Sin embargo, muchos de ellos desconocen que el contenido de las bases de datos distribuidas de forma ilegal se constituye a partir de información que, inconscientemente, compartimos en el transcurso de nuestras actividades diarias.\r\nPor ello, resulta necesario ejercer la autorregulación al momento de proveer cualquier clase de información, afirmó Miroslava Carrillo Martínez, comisionada del Instituto de Transparencia y Acceso a la Información Pública del Estado de México y Municipios (Infoem).\r\nLa comisionada del Infoem advirtió sobre los peligros de algunas prácticas efectuadas por las empresas comerciales, las cuales solicitan, por ejemplo, el domicilio, número telefónico y correo electrónico de sus clientes.\r\nDebido a la frecuencia de este tipo de encuestas, los particulares las consideran como habituales y facilitan sus datos irreflexivamente, sin informarse con anterioridad sobre su uso, destino y protección.\r\n»Es importante que las personas resguarden activamente sus datos personales. A pesar de que el artículo 16º de la Constitución federal establece la protección de los titulares de los datos personales, esta tarea se ve obstaculizada cuando no tienen consciencia sobre los mecanismos para proteger su información».\r\nAnte ello, la comisionada solicitó a la población aumentar sus precauciones y preguntar sobre la finalidad de la recopilación de los datos, así como revisar atentamente los avisos de privacidad de las empresas.