Agencia MVT / Staff
TOLUCA, México, 16 de Junio del 2017.- Un grupo de habitantes del municipio de Santa Cruz Atizapán tomaron las instalaciones de la presidencia municipal, para demandar se frene de inmediato la construcción de un fraccionamiento de 3 mil 400 casas que edifica la empresa Casas GEO, presumiblemente sin la autorización de las autoridades locales y mucho menos de la comunidad.
Francisco Javier López Villa, ex alcalde de Santa Cruz Atizapán en el trienio 2006-2009, denunció que se trata de una operación fraudulenta en la cual presuntamente están involucrados políticos “corruptos, mafiosos y sin escrúpulos” como el ex diputado Ramón Arana Castro; Jesús Arratia, ex alcalde de Tianguistenco, y el actual diputado Diego Moreno, quien fue síndico municipal en el periodo pasado del ayuntamiento en Tianguistenco.
El ex alcalde acusó que esos tres políticos fueron quienes presumiblemente habrían otorgado los permisos a la constructora Casas GEO para edificar las 3 mil 400 viviendas, como si el predio correspondiera al municipio de Tianguistenco, lo cual es falso, pues el sitio se denomina Rancho El Buen Suceso y corresponde al territorio municipal de Atizapán (Santa Cruz).
“Están edificando un fraccionamiento de 3 mil 400 casas, yo no se lo permití, cuando era alcalde, en función de toda la problemática que conlleva convivir con 14 mil habitantes más, pero ellos, de manera fraudulenta, corrupta, mafiosa, sin escrúpulos, les entregaron supuestos permisos de Tianguistenco, pero ese terreno es de Atizapán”, puntualizó.
Explicó que interpusieron un amparo y la justicia federal les otorgó una suspensión de pleno, por lo que las obras deben suspenderse de inmediato, lo cual no ha sucedido, porque Casas Geo sigue adelante con la obra, de hecho ya publicitan las casas por internet y están vendiendo, lo que constituye un fraude.
López Villa también señaló como responsable de este presunto fraude inmobiliario al presidente de bienes comunales de esa localidad, Rancho El Buen Suceso, de nombre Juventino Ruiz, pues, sin consultar a la asamblea de comuneros, firmó documentos de compra-venta para permitir la obra.
Señaló que para arrancar la obra inmobiliaria la constructora perforó ilegalmente un pozo de agua potable, del cual se extraen diariamente miles de litros, lo cual está perjudicando drásticamente a los habitantes de Atizapán, quienes han visto reducir la presión del abasto del líquido.
Los inconformes exigieron la intervención inmediata de la autoridad estatal, a fin de que ponga en orden y castigue la presunta maniobra fraudulenta con la que se habría dado permiso para iniciar la obra del fraccionamiento.
“Por ningún motivo vamos a permitir que esas casas se terminen de construir, mucho menos que se vendan, porque no podemos convivir con una población flotante de más de 14 mil personas. Si no frenan la obra, nosotros mismos vamos a derrumbar esas edificaciones”, advirtieron.
