El bicampeón Toluca no logró capitalizar la ventaja numérica en la recta final del partido
La reedición de la más reciente final del futbol mexicano entre Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León y los Diablos Rojos del Toluca quedó lejos del espectáculo esperado y concluyó con un empate sin goles (0-0), en duelo correspondiente a la jornada tres del torneo Clausura 2026.
En un encuentro marcado por la intensidad en el medio campo y las escasas opciones claras de gol, tanto el campeón como el subcampeón se neutralizaron durante los 90 minutos, incluso cuando los visitantes jugaron con un hombre de más en la recta final del compromiso.
Agencia MVT / Gabriela Rangel

Pocas llegadas y dominio táctico
Las aproximaciones en ambas porterías, defendidas por Nahuel Guzmán y Hugo González, fueron contadas. El partido se mantuvo trabado durante gran parte del primer tiempo, hasta que Jesús “Canelo” Angulo sacó un potente disparo de larga distancia que se estrelló en el travesaño y estuvo cerca de abrir el marcador para los regiomontanos.
Minutos más tarde, Santiago Simón volvió a generar peligro al poner a Angulo frente al arco rival; sin embargo, el remate del sinaloense se fue muy por encima del marco, diluyendo una clara oportunidad.
Toluca adelanta líneas, pero no concreta
Para la segunda mitad, el ingreso de Helinho permitió que Toluca adelantara líneas y encontrara mayor profundidad ofensiva. Más tarde, Antonio Mohamed buscó mayor claridad con las incorporaciones de Nicolás Castro y Sebastián Córdoba, intentando romper el orden defensivo de los felinos.
El panorama parecía favorecer a los mexiquenses cuando, al minuto 76, Juan Purata fue expulsado tras cometer una falta innecesaria sobre Paulinho, recibiendo la segunda tarjeta amarilla.
Gol anulado y reparto de puntos
Pese a la inferioridad numérica, Tigres supo replegarse y resistir. Incluso, en el minuto 90, Juan Brunetta envió el balón al fondo de las redes, lo que parecía el tanto del triunfo; sin embargo, el árbitro Óscar Mejía anuló la anotación por una falta previa sobre Federico Pereira.
Con el silbatazo final, el marcador no se movió y ambos equipos se conformaron con sumar un punto, en un duelo que dejó sensaciones encontradas y pocas emociones frente al antecedente inmediato de la final.