TIC y Docencia: una combinación que da cada vez más frutos

TIC y Docencia: una combinación que da cada vez más frutos

Agencia MVT

Incorporar tecnología a las aulas no es nada nuevo. Tal vez a menor ritmo del que desearíamos, pero hace algún tiempo, ya que muchos docentes echan mano de diversas herramientas para complementar la transmisión de conocimientos.

Lo que sí es cierto es que los últimos años se ha producido un incremento de su uso; los motivos han sido diversos: por un lado, la mayor demanda, tanto de alumnos como de profesores o asociaciones a este respecto.

También los avances en conectividad y una mejor red de datos han influido. Y, por supuesto, las circunstancias del último año y medio que obligaron a realizar la docencia a distancia durante algún tiempo, es otra de las potentes razones.

De hecho, la educación a distancia y la semi presencial han tenido una buena acogida en líneas generales, y el dato se dispara en la franja de edad entre los 25 y los 39 años.

Clases diferentes y mayor aprovechamiento

Incluso en el modelo completamente presencial, el uso de la tecnología tiene importantes beneficios.

Para empezar: la variedad en la educación, que huye de modelos rígidos y desfasados, como la simple toma de apuntes, para pasar a elementos más prácticos y entretenidos, con los correspondientes beneficios en materia de atención, asimilación y adherencia al proceso educativo.

También el carácter práctico y un modelo de evaluación más orientado a la realidad; además de fomentar la creatividad y poder realizar, de forma más amena, otros trabajos de carácter transversal, como el trabajo en equipo o la adaptación a las propias tecnologías, que tendrán (o tienen) un destacable papel en el futuro (y presente) de la vida del alumno.

Afortunadamente, existen hoy diversos instrumentos muy útiles, tanto para docentes como para alumnos, a nuestra disposición. Aplicaciones como Google Classroom, que permiten al estudiante organizar su material de clase, o ClassDojo, que facilita la tarea del profesor de cara a gestionar sus clases, son un buen ejemplo de ello.

Respecto de los “gadgets”: la tabletas, los proyectores (algunos de tamaño muy reducido) o los portátiles son herramientas que pueden tener una gran utilidad para el desarrollo de una sesión.

Un cambio orientado a una nueva realidad profesional

La inclusión de las nuevas tecnologías en el mundo escolar y universitario tiene ventajas que van más allá de su potencial docente general.

El hecho de familiarizarse con estas herramientas también representa un punto de inflexión para elegir la carrera profesional del alumno; en muchos casos, provoca la elección de carreras técnicas del mundo de la ingeniería informática, el multimedia o las telecomunicaciones, que representan salidas laborales con gran demanda; tras dicha elección, y con una base de conocimiento tecnológico notable, el camino por el cual se decantarán es difícil de predecir.

Pongamos el ejemplo de André Akkari, programador de software que, tras un encargo de una empresa de póker, acabó dedicándose profesionalmente a esta disciplina, con importante éxito, y hoy hace las veces de jugador y reconocido comentarista.

Por otra parte, el paradigma de la memorización de conceptos y datos está quedando en el pasado: que los alumnos aprendan a buscar la información de forma rápida (y sobre todo sepan filtrar las fuentes para que sean fidedignas) es mucho más útil que simplemente “tragar” mucha información que luego acaba en el olvido.

También el acostumbrarse a la comunicación remota mediante programas como Skype o Zoom y poder utilizar herramientas complementarias, como presentaciones por ejemplo, tiene un importante futuro, como hemos podido ver en los últimos meses, donde las reuniones presenciales eran la última de las opciones; definitivamente, esta modalidad online parece que ha llegado para quedarse.

En el mundo universitario también encontramos grandes beneficios de encajar la tecnología en la formación. Por un lado, el alumno trabaja con equipos que luego utilizará en su destino profesional; y por otro, la modernización y actualización de la institución universitaria facilita que puedan estar en posición de aportar más elementos a otros actores del mundo profesional, como las empresas.

Como afirmaba recientemente Carlos Eduardo Barrera, Rector de la UAEM, asesorar y dar servicios a estas organizaciones es uno de los objetivos de las universidades, ya que existe un indiscutible vínculo entre desarrollo de la ciencia y la tecnología y el crecimiento económico de los países.

Domingo 24 de Octubre del 2021 12:31 am