La esgrima es un deporte que combina precisión, estrategia y elegancia. Detrás de cada combate existe concentración, disciplina y una mente capaz de anticipar cada movimiento del rival.
Para Sofía Guadarrama Arreguín, egresada de la Licenciatura en Diseño Industrial de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), esta disciplina se convirtió en mucho más que un deporte: es una parte fundamental de su vida.
Actualmente en proceso de titulación, la universitaria ha representado con orgullo los colores verde y oro en distintas competencias estatales y nacionales, consolidando una trayectoria marcada por la constancia y el esfuerzo.

Una pasión que comenzó desde la infancia
La historia de Sofía con la esgrima inició de forma inesperada. Cuando era niña acompañaba a su hermana a entrenar atletismo en un deportivo. Mientras esperaba, observó por primera vez a un grupo de esgrimistas practicando.
Las máscaras, los trajes blancos y el sonido metálico de las espadas despertaron de inmediato su curiosidad.
Aunque en ese momento no pudo integrarse por su corta edad, años más tarde —alrededor de los 12 años— finalmente tuvo la oportunidad de comenzar a entrenar.
Antes de encontrar su camino en la esgrima, Sofía probó distintas disciplinas deportivas y artísticas como natación, taekwondo, karate, ballet, danza, gimnasia e incluso fútbol. Cada experiencia le dejó enseñanzas importantes, pero ninguna logró cautivarla tanto como la esgrima.
“Es un deporte donde no solo entrenas tu cuerpo, también entrenas tu mente. Hay mucha estrategia detrás”, compartió.
Un deporte que exige mente y cuerpo
Para Sofía, uno de los mayores atractivos de la esgrima es su historia y la elegancia que la caracteriza. Más allá de la velocidad o la técnica, se trata de un deporte profundamente estratégico cuya esencia puede resumirse en una frase: tocar sin ser tocado.
Cada combate implica anticipar los movimientos del rival, reaccionar con rapidez y mantener la mente enfocada en cada segundo del asalto.
El entrenamiento de un esgrimista requiere fuerza, agilidad, flexibilidad y una gran preparación mental. La concentración resulta fundamental, ya que incluso cuando el cuerpo está listo para competir, la mente debe tomar decisiones en fracciones de segundo.
A lo largo de su trayectoria, esta disciplina también le ha permitido fortalecer valores como perseverancia, disciplina, honestidad y trabajo en equipo.
Representar a la UAEMéx, un orgullo en cada competencia
Desde aproximadamente 2019, Sofía Guadarrama ha participado en diversas competencias estatales y universitarias, donde ha obtenido primeros lugares en las modalidades de espada y florete, tanto en pruebas individuales como por equipos.
Uno de sus logros más recientes fue la medalla de bronce en florete individual en los Campeonatos Nacionales ANUIES 2025, competencia que reúne a estudiantes de instituciones afiliadas a la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior.
Este resultado reflejó su disciplina y preparación dentro de la esgrima universitaria.
Más allá de los resultados deportivos, Sofía recuerda con especial cariño la convivencia con atletas de otras universidades y el compañerismo que se genera dentro y fuera de la pista.
Equilibrar deporte de alto rendimiento y vida universitaria
Durante su etapa universitaria, combinar el deporte de alto rendimiento con las exigencias académicas fue uno de sus mayores retos.
Hubo momentos en los que tuvo que organizar cuidadosamente su tiempo para cumplir con entrenamientos, competencias y responsabilidades escolares, sacrificando incluso horas de descanso o reuniones con amigos.
Sin embargo, cada esfuerzo valió la pena.
Actualmente Sofía concluyó sus prácticas profesionales y trabaja en un estudio de diseño de interiores. Aunque su etapa como estudiante ha terminado, su vínculo con la esgrima sigue presente.
Entre sus planes está retomar la práctica e incluso regresar a la enseñanza de este deporte, actividad que anteriormente ya había realizado.
El deporte universitario como formación de vida
Al recordar su paso por el deporte universitario, Sofía lo hace con orgullo y emoción.
“Fue una experiencia que disfruté mucho: ir a las competencias, estar con el equipo y representar a la universidad”.
La historia de Sofía Guadarrama demuestra que el deporte universitario no solo forma atletas, sino también personas perseverantes, capaces de enfrentar retos dentro y fuera de la pista.
En cada combate, entrenamiento y competencia se construyen experiencias que marcan para siempre la vida de quienes deciden seguir este camino.