Sin Sentido…

Sin Sentido…

Por: José Contreras Contreras

¿Divide y vencerás?

 

Alejandra Barrales Magdaleno, presidenta nacional del Partido de la Revolución Democrática, parece ser una mujer bien intencionada, aunque es evidente que su falta de experiencia y, sobre todo, el desconocimiento de la plaza, la están llevando a cometer crasos errores que podrían costar la elección en el Estado de México a esa importante fuerza de izquierda.

Y es que a simple vista pareciera que lo que pretende la ex líder nacional de las aeromozas mexicanas es dividir al perredismo mexiquense para, ya fragmentados, poder negociar por separado e imponer lo que ella quiera para el partido del sol azteca en la elección del 2017 en el Estado de México.

La señora Barrales Magdaleno está plenamente instalada en la ciudad de Toluca, desde donde pretende operar el proceso electoral de su partido político y, de paso, hacer los movimientos que le permitan asumir el control pleno del perredismo nacional.

Sin embargo, dicen que mal comienza la semana quien ahorcan en lunes, y eso es precisamente lo que le está sucediendo a la nueva dirigente del PRD, cuando lo primero que se le ocurrió hacer en el Estado de México es imponer dos “brillantes” perredistas como sus precandidatos oficiales.

La lectura le falla a doña Alejandra, pues eso de subir a la palestra a los diputados Javier Salinas Narváez y Juan Zepeda Hernández no fue en realidad lo más cerebral que pudo hacer, pues lo único que causó es división y encono.

La señora Barrales debería aprender que el Estado de México es mucho más allá de Nezahualcóyotl, pues ni con todo y el potencial político de ese municipio de la zona oriente del territorio mexiquense, ese no es el único perredismo que existe, y, quizá actualmente, tampoco es el más poderoso.

La presidenta nacional del PRD tendría que darse un tiempo para recorrer el Estado de México antes de abrir la boca, de visitar los 125 municipios mexiquenses y pulsar de cerca, en vivo y en directo, cuál es la realidad que vive ese partido político, la cual, por cierto, no es la mejor de su historia, y a eso nada abona la intentona impositiva de quien parece querer limitar el futuro del PRD a la confrontación de dos de sus “tribus” más consistentes: Nueva Izquierda y ADN.

Podríamos dar la razón a doña Alejandra al pensar que son esas dos expresiones internas las que mayor fuerza tienen en el Estado de México, como ocurre también a nivel federal, pero donde sí se equivoca es al pensar que el resto de agrupaciones que convergen al seno del PRD se van a agachar, quedar calladitas y aceptar religiosamente lo que les impongan.

No, nada más alejado de la realidad, pues si de efervescencia política se trata, el Estado de México es ejemplo nacional, y si hay liosos, en el mejor sentido de la palabra, son precisamente los perredistas mexiquenses que nunca se han caracterizado por disciplinados y agachones.

Por el contrario, lo único que provocó doña Alejandra Barrales Magdaleno es agitar la gallera, pues si bien ese partido político había dado muestras recientes de calma, lo único que se provocó es que ésta se perdiera y que se diera paso a una nueva “revolución”, la cual, por cierto, seguramente traerá víctimas e incluso víctimas colaterales.

Así las cosas, en el PRD parece haberse dado el banderazo de salida a una nueva revolución, una que al parecer ahora encabezarán los perredistas del Valle de Toluca y los propios de la zona norte del Valle de México, quienes por demás se sintieron como “de lado” a la hora de las decisiones, pues la “imposición” de precandidatos lo único que provocó fue alterarlos.

Los perredistas de los valles de México y de Toluca siempre habían entendido que ciertamente la mayor fuerza política de su partido se asienta en la zona oriente de esta entidad, pero nunca como ahora fie más real que las fuerzas políticas poco a poco se han ido equilibrando, por lo que en ninguna cancha resulta bueno, positivo, constructivo, el haber tomado una decisión de esa naturaleza a espaldas de los militantes de municipios como Toluca, Metepec o Capulhuác, o de Tultitlán, Cuautitlán y Nicolás Romero, donde el PRD registró en los últimos años un desarrollo acelerado y sostenido.

Lo que viene es fácil de adivinar, pues si lo que quería Barrales Magdaleno era fortalecer a sus “precandistos” Zepeda Hernández y Salinas Narváez, la verdad es que los debilitó y los puso “de a pechito” para que los agarren como al negro de la feria y les tiren a matar.}

Ya hay todo un movimiento subterráneo para demostrarle a la dirigente nacional del PRD que el sol azteca es mucho más que Nezahualcóyotl en esta entidad, y lo más fácil y seguro será deshacer a trancazos a sus precandidatos, a quienes ya se les ve de todo, desde acusaciones sobre los presuntos desfalcos dejados por Juan Zepeda en Neza cuando fue alcalde, hasta las relaciones interpersonales “turbias” que, dicen, mantiene Salinas Narváez.

Además, parece que Alejandra Barrales nunca tomó en cuenta la división que causaría con sus pronunciamientos al interior de la fracción parlamentaria del PRD en la Cámara de Diputados del Estado de México, donde ya de por sí había todo un movimiento en contra de Javier Salinas Narváez, a quien despojaron hasta de las comisiones legislativas en las que participaba, pues ahora la situación es cada vez más dramática, pues parece que tampoco se le ocurrió a la líder del PRD siquiera sentarse a dialogar con los diputados perredistas para preguntar qué opinaban de sus decisiones.

Así el PRD poco a poquito se acerca a su justo nivel, el cual realmente va a la baja de forma alarmante en esta entidad, y ahora peor en medio de la confrontación causada por alguien que parece empeñada en dividir para, desde ahí, tratar de conquistar los espacios que en realidad no tiene, al menos en este momento, en el territorio mexiquense ¿O sí?

 

Sábado 04 de Abril del 2026 9:32 am