Sin Sentido…

Sin Sentido…

El Máverick frustrado

Por: José Contreras Contreras

 

Juan Manuel Zepeda Hernández pasará a la historia como el primer “candidato” a la gubernatura del Estado de México que perdió incluso antes de comenzar la contienda.

Los sueños de grandeza que hace unas semanas vivía el ex alcalde de Nezahualcóyotl se vinieron abajo, luego de que quienes lo subieron “al tabique” y lo hicieron creer que podría ser el abanderado de la izquierda en la próxima contienda por la gubernatura mexiquense ya lo dejaron caer, e incluso le pusieron muy en claro que su carrera política llegó a su máximo, por lo que tendrá que conformarse con seguir al frente de la coordinación de los diputados locales del Partido de la Revolución Democrática.

“El Máverick”, como le conocen sus allegados a Juan Manuel Zepeda Hernández, vive hoy una de sus peores crisis existenciales, pues su patrón, Héctor Bautista, el mismo que lo sacó de la célebre banda de rufianes de Nezahualcóyotl conocida como Los Mávericks, ahora lo dejó más solo que a Anita La Huerfanita, solo que éste ni es tierno, ni pelirrojo y mucho menos sabe cantar tiernamente.

Y es que a estas alturas del partido ya casi nadie recuerda la torcida relación que dio origen al amasiato entre Héctor Bautista, el casi dueño del PRD en el Estado de México, y el joven Máverick, Juan Manuel Zepeda Hernández, ahora rimbombante diputado local, coordinador de su bancada y más recientemente frustrado aspirante a la gubernatura mexiquense.

El Máverick era poco más que un rebelde sin causa en su natal Nezahualcóyotl, producto de un ambiente áspero y un nivel de estudios que nunca superó la secundaria, a pesar de que en su ficha curricular diga que cuenta con estudios de posgrado “en Derecho Constitucional, Garantías Individuales y Amparo, por parte de la Universidad Nacional Autónoma de México”. Lo cierto es que su mayor “atributo” era ser líder de la banda más peligrosa de Neza.

De ahí precisamente lo rescató el prócer Héctor Bautista, quien entendió que la mejor forma de entrar políticamente a Nezahualcóyotl era tomando el control de las bandas que dominaban el ambiente en esa localidad. En un territorio inhóspito y socialmente radicalizado esa era la única forma, o al menos la más eficiente, de asumir el control político.

Por eso Héctor Bautista “adoptó” al Máverick como su brazo derecho, como su ejecutor político en la tierra brava de Nezahualcóyotl, donde más que convencimiento político o respeto se necesitaba que la gente le tuviera miedo para seguirlo, y así construyeron su emporio en Ciudad Neza, no por la oratoria ni la retórica política, sino por la presencia áspera pero efectiva de la banda más violenta de la localidad, precisamente Los Mávericks, dirigidos por el ahora líder de diputados perredistas.

Es obvio que de aquél Juan Manuel Zepeda Hernández ya poco queda, pues el cabello largo, maltratado y sin lavar que caracterizaba al líder de los Mávericks fue sustituido por el relamido look que hoy le caracteriza; de las chamarras de cuero negro y las cadenas a la cintura pasó al formal traje negro de corte inglés, camisa amarilla y corbata de contraste que deja muy clara su militancia perredista.

Pero, en esencia, es el mismo Máverick, nada más que un poco mejor vestido y calzado, pero con el mismo objetivo de antaño: controlar a las bandas rivales para imponer la “Ley Bautista” en el territorio dominado. Y sigue siendo la misma su labor, solo que hoy las bandas son tricolores, albiazules, anaranjadas, verdes y hasta moraditas, y el territorio inhóspito hoy es la Cámara de Diputados mexiquense, donde también procura mantener el control, por lo menos los embates que puedan afectar los intereses de su patrón: Héctor Bautista.

Y hay que reconocer al Máverick que su desempeño ha sido eficiente, pues si bien el PRD no es capaz de hacer prosperar ninguna iniciativa de interés ciudadano, pero Zepeda sí ha cuidado al pie de la letra los intereses de la familia Bautista, a grado tal que se prevé el próximo retorno de esa casta a las mejores posiciones políticas resultado de las buenas negociaciones logradas en este periodo.

Sin embargo, el plan, hasta hace unos días, era llevar al Máverick a la candidatura perredista a la gubernatura mexiquense, objetivo que se frustró y se tuvo que corregir al seno de la propia familia Bautista, pues ya don Héctor reconoció que se equivocó y públicamente dijo hace unos días que ahora andan en busca de un personaje de la sociedad civil que pudiera llevar el estandarte perredista, pues entendió que su discípulo, el Máverick, podrá ser bueno para las trompadas y el control de bandas rivales, pero como precandidato no encendió a la militancia perredista.

Incluso le dieron chance al Máverick de hacer una precampaña interna y recorrer los comités municipales del partido del sol azteca para convocar a la militancia a sumarse a la propuesta de la familia Bautista, pero propios y extraños observaron que el señor Zepeda Hernández no motiva ni al más animado perredista.

De ahí la necesidad de buscar suplente al Máverick, dejarlo a él su sana medianía, y dar paso a cualquiera que pueda ser capaz de motivar a la izquierda mexiquense a dar la batalla, con alianza o sin ella, con el partido de ultra derecha o con quien sea, pues, por lo menos para los perredistas, lo importante es ganar, no cómo se haga. ¿O no?

Martes 28 de Junio del 2022 4:41 am