Autoridades, corporaciones de seguridad y ciudadanía reconocieron su valentía, vocación de servicio y compromiso con la protección de las familias atenquenses
San Mateo Atenco, Estado de México, 24 de junio de 2026.- Entre muestras de respeto, gratitud y profundo reconocimiento, el Gobierno Municipal de San Mateo Atenco rindió homenaje póstumo al Policía Primero Aldo Alfonso Campos Martínez, quien perdió la vida en cumplimiento de su deber mientras intervenía para proteger a tres personas víctimas de un hecho delictivo.
La ceremonia luctuosa se realizó en la Plaza Cívica Benito Juárez y reunió a autoridades municipales, corporaciones de seguridad, familiares, amistades, compañeros de trabajo y ciudadanía, quienes recordaron su trayectoria, entrega y compromiso con el servicio público.

Un homenaje de San Mateo Atenco a una vida dedicada a proteger a los demás
El acto fue encabezado por la presidenta municipal Ana Muñiz Neyra; el presidente honorario del Sistema Municipal DIF, Óscar Felipe Muñiz Maynez; el diputado local Mariano Camacho San Martín, presidente de la Comisión Legislativa de Seguridad Pública y Tránsito; el director de Seguridad Humana, Orden Vial y Protección Civil, Roberto Contreras Valdés, así como integrantes del Cabildo.
También asistieron representantes de corporaciones policiales de municipios vecinos, mandos de la Policía Estatal, integrantes de la Guardia Nacional, miembros de la Mesa de Paz Región XV, del Consejo Intermunicipal de Seguridad Pública Región 14 Toluca y representantes de instituciones estatales y federales.
Destacan trayectoria, profesionalismo y vocación de servicio
Durante la ceremonia, el director Roberto Contreras Valdés dio lectura a la semblanza del Policía Primero Aldo Alfonso Campos Martínez, destacando su preparación académica y especializada, así como su liderazgo, compañerismo y compromiso permanente con la seguridad de la población.
Se recordó que ingresó a la corporación municipal el 1 de enero de 2021 y desempeñó funciones en áreas estratégicas como el Centro de Mando, la Unidad de Análisis, el equipo de Escolta y como Jefe de Servicio.
Su desempeño estuvo marcado por la disciplina, el profesionalismo y una firme vocación de servicio hacia las familias atenquenses.
Ana Muñiz reconoce su legado y refrenda apoyo a su familia
Al dirigir un mensaje a los asistentes, la presidenta municipal Ana Muñiz expresó que Aldo Alfonso Campos Martínez fue un servidor público ejemplar que honró el uniforme con valentía, dignidad y un profundo sentido de responsabilidad.
“Aldo fue un servidor público de una pieza: íntegro, ejemplar, valiente y siempre dispuesto a dar un paso al frente cuando la comunidad lo necesitaba. Su vida fue testimonio de lealtad, de compromiso y de un amor genuino por su trabajo y por la gente a la que protegía”, expresó.
La alcaldesa destacó que su legado permanecerá entre sus compañeros de corporación, familiares y amistades, al tiempo que seguirá inspirando a quienes tienen la responsabilidad de servir y proteger a la ciudadanía.
Gobierno municipal acompañará a su familia
En uno de los momentos más emotivos de su intervención, Ana Muñiz recordó una de las últimas conversaciones que sostuvo con el elemento policiaco, relacionada con el bienestar y futuro de sus hijos.
Asimismo, reiteró el compromiso del Gobierno Municipal de acompañar y respaldar a su familia.
“Su familia no está sola. Los acompañamos, los abrazamos y estaremos a su lado para honrar la vida de un hombre que dio todo por proteger a los demás”, manifestó.
Un último pase de lista marcado por el respeto y la gratitud
Como parte del homenaje, la presidenta municipal entregó la Bandera Nacional a la esposa del elemento caído, símbolo del honor, reconocimiento y gratitud de una comunidad que valora el servicio de quienes arriesgan su vida para proteger a los demás.
Posteriormente se realizó el último pase de lista. Al escuchar el nombre del Policía Primero Aldo Alfonso Campos Martínez, familiares, compañeros, autoridades y ciudadanos respondieron al unísono: “¡Presente!”.
El emotivo acto reflejó el respeto, cariño y admiración hacia un servidor público que entregó su vida en el cumplimiento de su deber y cuyo legado permanecerá en la memoria de San Mateo Atenco.