Aguas residuales convierten cuerpos de agua en colectores y afectan ecosistemas
UAEMéx | Llaman a fortalecer el cuidado del recurso hídrico y mejorar su tratamiento
La investigadora Verónica Martínez Miranda, del Instituto Interamericano de Tecnología y Ciencias del Agua de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), advirtió que los ríos enfrentan un riesgo creciente debido a las descargas de aguas residuales sin tratamiento adecuado, lo que impacta directamente en los ecosistemas y en las fuentes de abastecimiento de agua.

Descargas sin control, principal problema
La especialista explicó que uno de los principales retos en México, particularmente en el Estado de México, es que las descargas municipales y domiciliarias llegan directamente a los cuerpos de agua.
“Estas descargas convierten a los ríos en colectores de aguas residuales, lo que deteriora su calidad y afecta su función ambiental”, señaló.
Aunque parte del agua es tratada, en muchos casos se utilizan métodos convencionales que no garantizan condiciones óptimas para su vertido en ríos y otros cuerpos superficiales.
Impacto en el abastecimiento de agua
Martínez Miranda subrayó que el deterioro de los ríos no solo afecta al medio ambiente, sino también al suministro de agua para la población.
Explicó que el agua superficial que circula por ríos, lagos y arroyos puede infiltrarse al subsuelo, convirtiéndose en una fuente de abastecimiento, por lo que su contaminación representa un riesgo directo.
“Cuando entendamos que de estos cuerpos de agua depende nuestro suministro, seremos más conscientes de su cuidado”, puntualizó.
Investigación y soluciones desde la academia
En el Instituto Interamericano de Tecnología y Ciencias del Agua se desarrollan proyectos enfocados en el tratamiento de aguas residuales y en la eliminación de compuestos tóxicos persistentes, con el objetivo de mejorar la calidad del agua y proteger los ecosistemas.
Responsabilidad compartida
Finalmente, la investigadora destacó que el cuidado del recurso hídrico también depende de las acciones cotidianas de la población.
“Cada producto que utilizamos puede llegar al agua y afectar su calidad; por ello es fundamental optar por alternativas más amigables con el ambiente y hacer un uso responsable del recurso”, concluyó.