Restauran al Niño Dios para el comienzo de las posadas

TOLUCA, México, 15 de Dic.- La familia Martínez se dedica desde hace más de tres generaciones a la restauración de imágenes religiosas de todo tipo y tamaño; sólo entre noviembre y enero del próximo año, habrán reparado más de 2 mil piezas del Niño Dios, previo a la celebración y de la Navidad y el Día de la Candelaria.\r\nVíctor Manuel Martínez Mejía, es ahora quien está al frente del negocio familiar que opera en la calle de Generan Pim desde hace más de 45 años. «Yo aprendí de mi padre, desde que tenía 10 años le comencé a ayudar en el taller; pegaba las piezas y hacía los trabajos burdos, pero ahora me corresponde a mi hacer los detalles y le enseño ahora a mi esposa, quien seguramente le enseñará a nuestros hijos, cuando los tengamos», dijo.\r\nSentado en su sencillo banco y con una pequeña compresora que inyecta aire a un disparador de pintura, Víctor Manuel mueve sus hábiles manos para colorear de azul el taparrabos de una figura de mediano tamaño del Niño Dios, el cual debe quedar listo para una clienta la tarde de este jueves, pues debe lucir «como nuevo» este viernes 16 de diciembre, para el comienzo de las posadas.\r\n»Ya comienzan las posadas, y todos quieren que su Niño Dios luzca impecable, cono nuevo, aunque la mayoría de las figuras tienen más de 20 años, y hay algunos que han pasado de generación en generación y ya suman hasta un siglo», comenta.\r\nSeñala que la restauración de imágenes religiosas es todo un arte milenario en el que hay que conocer de todo, incluso de química, pues se utilizan materiales que deben saberse mezclar para conseguir las texturas, colores y acabados deseados.\r\nEl artesano toluqueño relata que a su familia la buscan de iglesias de prácticamente todo el país para que vayan a restaurar imágenes religiosas, algunas de ellas que ya pertenecen al ámbito del arte sacro, pues se trata de piezas de siglos de antigüedad, a las cuales hay que tratar con mucho esmero, cuidado y paciencia.\r\n»El reparar las imágenes del Niño Dios es solo un trabajo de temporada, el cual comienza a finales de noviembre y concluye después del Día de la Candelaria, el 2 de febrero, pero el resto del año nos dedicamos a la restauración de arte sacro, lo que hacemos en iglesias de todo el país», explicó Víctor Manuel Martínez.\r\nPrecisó que la reparación del Niño Dios es una actividad que se cobra por acuerdo con el dueño de la pieza, para lo cual se toman parámetros de tamaño, situación de la imagen, parte que sufrió el desperfecto y hasta si lo pueden hacer de manera ordinaria o urgente. \r\n»Si es un trabajo sencillo cobramos desde 20 pesos, pero hay casos que se cobra entre 150 y 200 pesos, cuando se trata de piezas grandes o muy antiguas a las que hay que darle un trato especial», acotó.\r\nComentó que también se toma en consideración el color y la textura de la imagen, pues hay algunas muy especiales en las que el Niño Dios es moreno o hasta negro, lo que implica una tarea de igualación de tonos y texturas que complica el trabajo.\r\nSin embargo, reconoce que la restauración de este tipo de imágenes representa algo más que un trabajo. «Hay mucho de fe, hay mucho del cariño que la gente le tiene a sus niñitos», dijo.\r\nComentó que cuando más trabajo recibe es después de la Navidad y antes del Día de la Candelaria. «Es increíble, pero muchas imágenes se deterioran en la Navidad, pues la gente se pone a tomar mucho alcohol y hasta el Niño Dios rompen, por lo que después hay que repararlos para que estén listos para que se vistan y presenten a la iglesia el 2 de febrero», concluyó.

Jueves 20 de Enero del 2022 7:18 am