Religión y política se mezclan en la fiesta del Señor del Huerto, en Atlacomulco

ATLACOMULCO, México, 19 de Sep.- Este fin de semana se celebró en Atlacomulco la fiesta patronal del Señor del Huerto”, una de las santidades más populares, en la que se conjugan las tradiciones matlatzincas, otomíes y católicas con los habitantes más humildes del norte mexiquense y las familias de la más alta clase política estatal.\rLa celebración consta en un extenso ritual en el cual los mayordomos de la cabecera municipal de Atlacomulco, de Santa María de Guadalupe, recorren todas las comunidades aledañas para invitar personalmente a los representantes de sus iglesias, e incluirlos en la procesión oficial en la que acompañarán en su recorrido al Señor del Huerto.\rEn esta ocasión se conjugaron las imágenes religiosas de 62 iglesias de casi 40 comunidades distintas, entre las que destacan La Divina Pastora, Isidro Labrador, San Judas Tadeo, entre otras piezas, muchas elaboradas, al igual que el Señor del Huerto, en el siglo XVIII.\rCuriosamente, la fiesta oficial religiosa de Atlacomulco no tiene que ver con el nombre católico de su cabecera, Atlacomulco de Santa María de Guadalupe, sino con el mencionado Señor del Huerto, ya que en 1850, al observar la Iglesia, el fervor que desataba entre sus feligreses esta figura decidió celebrar su fiesta patronal en su nombre, sin cambiar la denominación de la comunidad.\r“Cada comunidad trae a su gente. Esto ha sido histórico, nunca habían acompañado a nuestro santo patrono tantas imágenes religiosas, y es muy importante para Atlacomulco, porque le beneficia en el sector económico, en el cultural e incluso en el educativo; la gente reconoce e identifica sus raíces y costumbres”, narró Jesús Pastor, titular de la Mayordomía Mayor de la fiesta.\rSu padre, Juan Pastor, inició con esta tradición de la manera en que se lleva a cabo hoy en día hace casi ya un siglo, a principios de 1920, en un municipio tradicionalmente político y creyente, en el que se aprecian fe y castas políticas por igual.\rEn los preparativos de la fiesta se observaron tanto a las familias Del Mazo, como las Monroy, al padre del ex gobernador Arturo Montiel, Gregorio Montiel, e incluso la familia del actual mandatario Enrique Peña Nieto. \rSea en la procesión oficial o incluso desde la confección del manto que cubre al Señor del Huerto, a quien se le acercan los feligreses para pedirle sus bendiciones desde para una dolencia física o para guiar sus carreras políticas.\rMás allá de los apellidos preponderantes de la función pública estatal, a esta fiesta asistieron, al término del domingo, más de 30 mil personas, muchas de ellas que participan en las danzas y evoluciones típicas de las culturas otomíes y mazahuas.\rDestacaron por su colorido y por sus sombreros adornados con flores de latón las pastoras, acompañantes de la imagen de la Divina Pastora, que permanecieron la semana entera realizando su danza a las afueras de la Catedral de Atlacomulco.\rLa Danza de los Matlachines, con danzantes vestidos en rojo y plumajes verdes y amarillos, se celebraba por las calles de este municipio mexiquense. Si bien, este bailable no es típico del centro del país, sino del norte de México, se tienen registros de su presencia en esta zona en particular del Estado desde 1900.\rLas piezas religiosas en cuyo entorno se realizaban estas manifestaciones artísticas y culturales, han sido creadas en tiempos de la Colonia de la Nueva España. Caso específico del Señor del Huerto, cuya leyenda se origina con su labrado por tres ebanistas que la realizaron durante tres días seguidos, sin despedirse y sin ingerir alimento, aproximadamente en las primeras décadas de 1700.\rRl Señor del Huerto es una pieza de madera finamente tallada, con particular detalle en sus manos y rostro, el cual es cóncavo y por la parte inferior tiene introducidas desde lo alto de su cabeza un par de ojos de vidrio, así como cejas y dientes naturales incrustados en su rostro.\rEn su cuerpo, cuenta con piezas articuladas forradas en sus codos y rodillas con cuero, de tal manera que adquiere su movimiento mientras se le viste y decora, con una consistencia y peso muy semejantes al de la fisonomía natural humana.\rSon dos los aspectos que más destacan además del propio Señor del Huerto. Uno, es su trono decorado por los colonos por palomitas de maíz, que celebran la fecundidad del campo y su transmutación de planta a sustento.\rEl otro, es su corona dorada, “La Coronita”, que por sí misma es objeto de devoción y recorre constantemente las milpas y sembradíos de la redonda para bendecir los huertos. Cuenta con tres flamas simbólicas, que significan la Santísima Trinidad que corona la figura del “Señor del Huerto”.\rEl símbolo del “Señor del Huerto” evoca directamente a Jesucristo en su pasaje del Huerto de los Olivos.\r

Sábado 23 de Octubre del 2021 10:06 pm