Agencia MVT / Staff
TOLUCA, México, 26 de Enero del 2018.- Salvador Montero, líder de proyecto en Transportes del Instituto Mario Molina, consideró que los programas Hoy no Circula y de Verificación Vehicular están rebasados, por lo que ese prestigiado centro de investigación ambiental apoya al Gobierno del Estado de México en busca en una política integral que reduzca verdaderamente la emisión de contaminantes a la atmósfera, sobre todo de vehículos motorizados.
A partir de esta semana, la secretaría del Medio Ambiente mexiquense, en coordinación con el Instituto Mario Molina, el Instituto Mexicano del Petróleo, y el Instituto Nacional de Energía y Cambio Climático llevan a cabo en el Valle de Toluca un sistema de detección remota de las emisiones contaminantes de vehículos a gasolina y diésel.
Mediante dos equipos de detección considerados como de tecnología de punta, en los cuales la autoridad mexiquense invirtió 11 millones de pesos, se realiza un censo de automóviles para determinar su condición mecánica y la cantidad y tipo de contaminantes que cada uno arroja a la atmósfera.
Con los resultados que se obtengan de este censo, será posible establecer cuáles vehículos son los que más contaminan, modelo, año, así como tipo de misión, con lo que se establecerán nuevas políticas públicas en materia de control ambiental.
Los sistemas de detección se colocan en las vialidades de mayor circulación vehicular, donde se confina un carril para que los automóviles pasen uno por uno. El aparato toma una fotografía de la placa para, con la base de datos del sistema estatal de control vehicular, establecer el año, modelo y características del motor (diésel o gasolina), y observar que tipo de contaminantes arroja al ambiente.
Luis Antoni López González, Coordinador Regional Operativo del Programa de Reducción de Emisiones Contaminantes de la secretaría del Medio Ambiente en la entidad, explicó que el aparato funciona con un as dual de luz ultravioleta e infrarroja, el cual, mediante un lector de ancho de onda, observa el tipo y cantidad de contaminantes que cada unidad emite, lo que queda en un registro estatal.
Precisó que este trabajo inició el año anterior en municipios del Valle de México como Huixquilucan, Ecatepec, Tultitlán, Coacalco, Cuautitlán Izcalli y Nezahualcóyotl, donde se censaron más de 1 millón de automóviles, camionetas y camiones, y en el Valle de Toluca ya se trabajó en Lerma y San Mateo Atenco, y ahora se lleva a cabo el censo en el Valle de Toluca; hasta el momento han registrado 10 mil vehículos.
Indicó que las lecturas que arroja el sistema de detección remoto de contaminantes deberán analizarse con mucho cuidado, dado que existen variables como la altura sobre el nivel del mar, temperatura y viento que hacen que la medición varié, por lo que su interpretación llevará un tiempo de revisión.
Salvador Montero, del Instituto Mario Molina, puntualizó que lo que se busca es una base científica sólida sobre la cual diseñar nuevas políticas públicas de control de emisiones contaminantes, las cuales –puntualizó—tendrán carácter integral.
“Ya no es posible enfrentar el problema de la contaminación ambiental con medidas rebasadas como el Hoy no Circula o la Verificación Ambiental, se necesitan acciones integrales en las que van aspectos como el fomento de transporte público eficiente, como el Mexibús que ya opera en algunas zonas del Estado de México, sacar de circulación aquellos vehículos de transporte público que ya rebasaron su vida útil y fomentar el uso de la bicicleta con ciclovías, bicicletas públicas y más infraestructura amigable con el ambiente”, finalizó.
