TOLUCA, México, 18 de Nov.- Martha Patricia Zarza Delgado, especialista de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad Autónoma del Estado de México, manifestó que los juguetes no deberían limitar las experiencias lúdicas de niños y niñas, sólo por la condición de género, si realmente se quiere una sociedad equitativa entre hombres y mujeres.\r\nAl dictar la Conferencia «Interacción Simbólica: Juguete y Género», la especialista universitaria destacó que los catálogos de juguetes muestran muñecas, accesorios de cocina y maquillajes en la sección de niñas, así como vehículos, figuras de acción y artículos bélicos en la sección de niños; de esta manera, sostuvo, se muestra que los juguetes siguen fortaleciendo la permanencia de los roles tradicionales de género entre niños y niñas.\r\nCon la intención de que se logren establecer ciertos lineamientos, consideraciones y sugerencias para el diseño de juguetes neutros o andróginos, la especialista universitaria subrayó que ciertamente, la tendencia a jugar en el niño es innata, pero las formas en las cuales el juego se expresa, sus reglas y objetos, indudablemente son producto de una cultura.\r\nDijo que la actividad lúdica es un impulso instintivo de la etapa infantil que forma parte del proceso de aprendizaje, por lo que resulta «indeseable» que los mensajes de género que los niños y las niñas mexicanos reciben de los juguetes que más consumen, se encuentren fuertemente estereotipados, reforzando así las otras prácticas culturales que conforman los significados de género en la sociedad mexicana.\r\nSeñaló que los códigos visuales empleados en la publicidad y contenedores de los juguetes, así como los propios productos, muestran «líneas, figuras, colores, imágenes y frases que literalmente parecen decirles a las niñas que deben ser lindas, sensibles, emocionales, hogareñas, cariñosas, sumisas y maternales, mientras a los niños parecen enviarles el mensaje de que deben ser activos, aventureros, agresivos, competitivos, dominantes, fuertes e independientes».\r\n»Las características masculinas y femeninas estarían en cierta forma, promoviendo en los varones las actitudes violentas que hoy derivan, en muchos casos, en feminicidios o en actitudes pasivas de las mujeres ante actos agresivos de los hombres, por considerarlas ?naturales? a su condición».\r\nZarza Delgado abundó que bajo este esquema, las direcciones básicas para la educación de las niñas mexicanas, según lo que muestran los juguetes de consumo cotidiano, serían el cuidado del hogar y de los hijos, además del cuidado de la propia belleza.