Agencia MVT / José Contreras Contreras
TOLUCA, México, 2 de Marzo.- El rector de la Universidad Autónoma del Estado de México, Jorge Olvera García, hizo un llamado a frenar la cadena de violencia que ha generado hechos lamentables en instituciones educativas, como el de Monterrey y el de la Prepa 2 de la UAEM, y exhortó a los diputados locales y federales legislar para frenar el flujo en internet de contenidos que invitan a niños y jóvenes a protagonizar ese tipo de ataques.
Olvera García anunció que la mañana de este martes fue dado de alta uno de los cinco alumnos agredidos en la Preparatoria Nezahualcóyotl (2) y señaló que los otros cuatro están fuera de peligro y se recuperan adecuadamente en la clínica 220 del Instituto Mexicano del Seguro Social.
El rector de la UAEM confirmó que el presunto autor del ataque en la Prepa 2 está detenido, sí es alumno de ese plantel, y la Fiscalía General de Justicia integra ya la investigación correspondiente para determinar qué lo movió a protagonizar ese hecho violento del que salieron lesionados cinco universitarios.
Consideró urgente legislar para frenar el flujo en internet de contenidos que motivan a la violencia a niños y jóvenes, y aclaró que “no es atentar contra la libertad de expresión, sino se trata de prevenir que hechos como este sigan ocurriendo”.
Indicó que “son conductas que los chavos están tomando de internet, de las redes sociales”, por lo que es indispensable controlar ese medio que está afectando directamente la conducta de las nuevas generaciones.
Respecto de las acciones preventivas y correctivas que establecerá la UAEM para evitar que esto vuelva a ocurrir, Jorge Olvera expresó que durante su gestión se han invertido más de 100 millones de pesos en materia de seguridad, en aspectos como cámaras de video vigilancia, torniquetes de acceso a los espacios universitarios, patrullas de vigilancia y más personal en esa área.
“100 millones de pesos en seguridad. A mí se me hace terrible que estemos gastando tanto en eso y no en la academia”, puntualizó.
Sin embargo, aceptó que es un aspecto prioritario para garantizar la integridad personal y patrimonial de la comunidad universitaria, pero reiteró que es necesario atacar ese problema desde la raíz, y no solamente con patrullas, cámaras y torniquetes.
