TOLUCA, México, 1 de Feb.- Lucía Angélica Albarrán Calderón, del departamento de Medicina Familiar del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (Issemym), señaló que el cáncer se ha posicionado como una de las principales causas de muerte, incrementado año con año las cifras de casos detectados, por lo que constantemente se realizan estudios e investigaciones al respecto.\r\nSeñaló que los estudios más modernos se han centrado en el intento de definir la relación entre el estado psicológico y psicopatológico de los pacientes, así como su adaptación a la situación de enfermedad.\r\nExplicó que uno de los temas más sentidos sobre dicha patología son los estados depresivos o duelos patológicos provocados por importantes pérdidas personales durante este proceso.\r\n»Cuando se trata de evaluar psiquiátricamente pacientes con cáncer, la mayor dificultad que se presenta es la de distinguir si los síntomas que presentan son secundarios a la enfermedad somática o corresponden a un trastorno psiquiátrico», explicó.\r\nSeñaló que entre los factores de riesgo para ubicar a la depresión en el paciente oncológico, se encuentra el aislamiento social, tendencia al pesimismo, presiones socioeconómicas, antecedentes de trastornos afectivos, alcoholismo o abuso de sustancias, intentos suicidas previos y dolor mal controlado.\r\nAnhedonia (incapacidad para experimentar placer, interés o satisfacción en casi todas las actividades), insomnio o hipersomnio, pérdida de energía o fatiga, cambios en el apetito o peso, dificultad para concentrarse o tomar decisiones, retraso o agitación psicomotriz, ideas de minusvalía, añadió. \r\nAlbarrán Calderón enfatizó que el diagnóstico de depresión en pacientes oncológicos debe ser realizado exclusivamente por personal de la salud, médicos generales, médicos especialistas, psiquíatras, psicoanalistas o psicólogos, ya que son ellos quienes, en caso de padecer depresión oncológica podrán determinar el o los tratamientos conducentes, finalizó.