¿Me da para mi calaverita? Entérate de dónde proviene esta tradición

¿Me da para mi calaverita? Entérate de dónde proviene esta tradición que en México es tan querida por los niños y grandes
¿Me da para mi calaverita? Entérate de dónde proviene esta tradición
¿Me da para mi calaverita? Entérate de dónde proviene esta tradición que en México es tan querida por los niños y grandes

Introducción: ¿Me da para mi calaverita? Entérate de dónde proviene esta tradición que en México es tan querida por los niños y grandes

Agencia MVT / Martha Romero 

TOLUCA, México, 31 de octubre de 2022.– Con disfraces de momia, vampiro, catrina, diablito, zombi, calavera, llorona, alebrije, calabaza, catrín, charro negro, entre otros, entre el 31 de octubre y 2 de noviembre los niños saldrán a las calles a tocar las puertas de las casas e incluso entrar a los negocios y pedir para su “calaverita”, práctica que surgió en México debido a la influencia novohispana y costumbres extranjeras.

En su caminar, los niños portan calabazas, ya sean de plástico, hechas de cartón o de tela, por lo que al decir la frase mágica: ¿Me da para mi calaverita? Los pequeños reciben dulces, fruta e incluso dinero.

Si bien el 1 de noviembre, conocido como el Día de Todos los Santos, es la fecha original cuando los pequeños salen a pedir para su calaverita, hay quienes lo hacen desde una noche antes.

¿De dónde surge la tradición de pedir calaverita?

Hace mucho tiempo, cuando aún existían los grandes hacendados rurales y se acercaba la fecha del 2 de noviembre para ir a visitar a los difuntos, los trabajadores pedían permiso a sus patrones para ausentarse durante todo el día para poder ir al cementerio.

Como una especie de ayuda, los hacendados les regalaban comida o algo de dinero para que pudieran ir al cementerio y ofrendar algo a sus deudos, por lo que esta dádiva se convirtió en una costumbre y cada 2 de noviembre los trabajadores iban a pedir para su calaverita.

A raíz de ello, adoptaron este nombre por la creación de los dulces de alfeñique que son elaborados con azúcar y que solían regalar a sus seres queridos, pero eran los niños lo que corrían a las casas de los hacendados para pedir para su calaverita y llevarse un dulce a casa.

Leyenda sobre esta tradición

Otra leyenda cuenta que un niño huérfano macehual, que era muy pobre, salía a la calle y pasaba de casa en casa para pedir dinero o comida para poder colocar una ofrenda a sus padres.

Derivado de ello, esta práctica se hizo popular entre los niños que salían con una calabaza o chilacayote a pedir dulces.

Así que ya sabes, estás a tiempo de preparar tu mejor disfraz para acompañar a los pequeños en esta tradición en la que la mejor recompensa es terminar con una bolsa llena de muchos dulces.

Viernes 31 de Julio del 2026 4:39 pm