¿Me da para mi calaverita? Dulce tradición del Día de Muertos que chicos y grandes aman en México

¿Me da para mi calaverita? Dulce tradición del Día de Muertos que chicos y grandes aman en México. Te contamos todo
¿Me da para mi calaverita? Dulce tradición del Día de Muertos que chicos y grandes aman en México
¿Me da para mi calaverita? Dulce tradición del Día de Muertos que chicos y grandes aman en México. Te contamos todo

Introducción: ¿Me da para mi calaverita? Dulce tradición del Día de Muertos que chicos y grandes aman en México

Agencia MVT / Martha Romero

TOLUCA, México, 31 de octubre de 2023.- ¿Me da para mi calaverita? Esa es la frase que los niños dicen al salir a las calles disfrazados de momia, vampiro, catrina, diablito, zombi, calavera, llorona, alebrije, calabaza, catrín, charro negro, entre otros trajes espeluznantes, este 31 de octubre y el 1 de noviembre.

Los pequeños, acompañados de sus padres que también se llegan a disfrazar o solo se pintan la cara, tocan las puertas de las casas, entran a los negocios establecidos e incluso en los puestos de mercados y plazas que se colocan en estas fechas portando calabazas, ya sean de plástico, cartón o tela, piden para su “calaverita” y, a cambio, reciben dulces, fruta e incluso dinero.

¿Sabes de dónde surge la tradición de pedir calaverita?

Esta práctica surgió en México debido a la influencia novohispana y costumbres extranjeras; sin embargo, la historia cuenta que hace mucho tiempo, cuando aún existían los grandes hacendados rurales y se acercaba la fecha del 2 de noviembre para ir a visitar a los difuntos, los trabajadores pedían permiso a sus patrones para ausentarse durante todo el día para ir al cementerio.

Como una especie de ayuda, los hacendados les regalaban comida o algo de dinero para que pudieran ofrendar algo a sus ancestros, por lo que se convirtió en una costumbre y cada año noviembre los trabajadores iban a pedir para su calaverita.

A raíz de ello, adoptaron este nombre por la creación de los dulces de alfeñique que son elaborados con azúcar y que solían regalar a sus seres queridos, pero eran los niños quienes corrían a las casas de los hacendados a pedir para su calaverita y llevarse un dulce a casa.

Otra leyenda sobre esta tradición

Otra leyenda cuenta que un niño huérfano macehual, que era muy pobre, salía a la calle y pasaba de casa en casa para pedir dinero o comida para poder colocar una ofrenda a sus padres.

Derivado de ello, esta práctica se hizo popular entre los niños que salían con una calabaza o chilacayote a pedir dulces.

Así que ya sabes, aún estás a tiempo disfraz a los más pequeños en esta tradición en la que la mejor recompensa es cuando al terminar su recorrido su bolsa se llena de muchos y variados dulces.

Jueves 14 de Mayo del 2026 9:49 pm