Fotos: Mario Vázquez de la Torre
OCUILAN, México, 22 de Nov.- Mientras más de un centenar de personas formaron un círculo y levantaban las manos al cielo, a una estrella de seis picos de tres metros de altura le prendieron fuego y 17 brujos, chamanes y curanderos comenzaron un ritual de sanación masiva. Con un ramo de hierbas ‘limpiaban’ y rociaban en la cabeza de los creyentes esencias para alejar las ‘malas vibras’ y desear luz, fuerza y salud.
Después de que concluyó el ritual de sanación masiva, como parte del Primer Congreso de Chamanes y Curanderos «Catemaco en Ocuilan», los ‘brujos’, que vestían túnicas blancas con vivos dorados, reunieron todos los ramos de hierbas y los llevaron hasta el pebetero del Fuego Nuevo. Los residuos de la ‘limpia’ explotaron y avivaron las llamas, así terminaron con ‘los enemigos espirituales’.
«El Elegido de Muerte», «Pluma Dorada», «Lobo Plateado» y «Cuauhtonal», como se autodenominan los chamanes, realizaron sanciones, limpias, lectura de cartas, rituales y elaboración de amuletos, durante este fin de semana.
Todos los chamanes y curanderos coincidieron en que fue a través de un don que se iniciaron en el esoterismo; sin embargo, sus técnicas son diferentes porque unos trabajan en nombre de Jesucristo, de la Santísima Trinidad, de la Virgen María o de ángeles de luz; otros invocan a espíritus malignos, a la Santa Muerte o a Satanás.
El Rancho la Gloria fue el escenario donde colocaron una docena de pequeñas chozas, alrededor del Fuego Nuevo, cada una se le asignó a un chamán para que dentro se realizaran las consultas con los clientes y llevarán a cabo sus rituales.
«Cuahutonal», quien dijo que su nombre impuesto por la religión católica es Gregorio Ortega Sotelo, se ha dedicado a organizar este tipo de congresos en diferentes partes de la República Mexicana con la finalidad de que no se pierdan los usos y costumbres de la medicina prehispánica.
El curandero y sanador aseguró que en este encuentro se reunieron chamanes de distintas partes de México, de Argentina, e incluso de Japón, que promueven la medicina alternativa para mejorar la calidad de vida.
El olor del copal y hierbas medicinales envolvieron la montaña donde se llevaron a cabo decenas de rituales místicos.
Catemaco en tierras mexiquenses
En este primer evento que se realiza en el Estado de México participaron tres de los ‘Siete Elegidos de Catemaco’, un grupo de chamanes que se han definido como los mejores de aquella región en el estado de Veracruz, donde hay registrados 483 curanderos.
Uno de ellos es Willian Marini González, se autonombra ‘El Elegido de la Muerte’, dice que trabaja con la ‘magia blanca’, pero si el cliente se lo pide tiene la capacidad para realizar trabajos negativos.
En su cuello cuelgan dos imágenes de la Santa Muerte, una de plata y una tallada en hueso, a esta deidad se encomienda cada que inicia un nuevo trabajo. Hasta él han llegado políticos y artistas que buscan poder, éxito, fama y dinero.
«Les he ayudado en pactos para que todo les vaya bien, que quieren ganar la presidencia de tal lado, una gubernatura o un cargo público; o un artistas que quieren estar con alguna persona o llegar al éxito», relató.
Mareli del Mar Hernández es la única mujer que forma parte de los Siete Elegidos de Catemaco, ella es Espiritualista Medium, explicó que esta técnica consiste en que ‘presta’ su cuerpo para que los espíritus trabajen a través de ella.
«En mi cuerpo entra un indio llamado ‘Pluma Dorada’ que tiene muchos conocimientos de medicina tradicional y actúa por medio de mí, pero también he prestado mi cuerpo para San Judas Tadeo, la Santa Muerte y El Caballero, que es Satanás», aseguró.
Agregó que muchos de sus clientes son mexicanos que radican en Estados Unidos, ella tiene la capacidad de hacer el ritual a distancia, a través de una fotografía de su cliente puede liberarlos de los hechizos o trabajos negros.
Trabajos con seres de luz
En la sierra del municipio de Ocuilan también se dieron cita los chamanes y curanderos que trabajan con «seres de luz», que invocan a la Santa Trinidad, a la Virgen María o que practican la medicina tradicional mexica para sanar enfermedades del cuerpo y el alma.
Fuego, agua, aire y tierra son los cuatro elementos con los que el chamán Carlos García Gamboa, que se hace llamar ‘Lobo Plateado’, lleva a cabo sus rituales con los que garantiza la salud y el bienestar a sus clientes. Aseguró que el chamanismo no es una profesión sino un estilo de vida y que su labor es conservar la medicina tradicional.
«Realmente este conocimiento se perdió porque cuando llegaron los españoles pues mataron a los chamanes, quemaron los códices, tiraron las pirámides a cañonazos y levantaron las iglesias. Afortunadamente no nos han podido desaparecer y en 37 años desde que tengo conocimiento he formado otros chamanes», señaló.
Otra ideología es la del Templo Espiritual Trinitario Mariano, cada uno sus integrantes es capacitado para deshacer cualquier trabajo de brujería y alejar a los ‘espíritus malignos’ que pudieran representar un peligro para las personas.
Guillermo Cruz Villafranco pertenece a este grupo desde hace 22 años, aseguró que su misión es liberar a la gente a través de la luz. Recordó que ha tenido clientes que han participado en pactos con Satanás, sacrificios de animales, hechizos en cuevas encantadas, incluso, trabajos de vudu.
«Yo trabajo a través de la esencia de El Creador, a través de su bendita y santa voluntad, estamos viviendo el tercer tiempo, lo que es la última oportunidad, como le llaman, la venida del Espíritu Santo. Nosotros ayudamos a la gente a reencontrar la luz y acercarlas a Dios», comentó.
Primera Experiencia
Durante tres días, el misticismo y la magia se apoderaron del Rancho la Gloria, ubicado en el municipio de Ocuilan. Es el primer evento de este tipo que se realiza en el Estado de México.
Ahí se reunieron familias que además de conocer a los brujos y chamanes, y tener la oportunidad de consultarlos, también pudieron disfrutar de espectáculos como el Juego de Pelota, la escenificación de un sacrificio mexica y varias danzas prehispánicas.
