Toluca, Méx., 27 de noviembre de 2007.- El dirigente en la entidad de la Confederación Nacional Campesina (CNC), Héctor Velasco Monroy, consideró que el éxito de la iniciativa que presentó para que la SAGARPA niegue permiso para la liberación de maíz genéticamente modificado en el territorio mexiquense, será lograr la “denominación de origen del maíz del Altiplano”.\r\nEste lunes, por falta de quórum, la Comisión de Desarrollo Agropecuario de la Legislatura local pospuso para hoy la reunión que tenía agendada para dictaminar esta iniciativa.\r\nPor su parte, los dirigentes de las distintas agrupaciones agropecuarias de todos los signos políticos se presentaron puntualmente.\r\nEl autor de la iniciativa, Velasco Monroy, quien también es diputado local del PRI, explicó que por el momento no se tiene la certeza de que en el país se siembre maíz transgénico, pero señaló que todo parece indicar que en estados del norte como Sinaloa, Sonora y Tamaulipas ya se está cultivando.\r\nPor ello, destacó que hasta el momento se cuente con la expresión del titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, Alberto Cárdenas Jiménez, para crear un cinturón de seguridad en caso de que el Estado de México sea decretado como centro de origen.\r\nEste cinturón correrá a lo largo de los estados de México, Puebla, Tlaxcala, Morelos y Oaxaca con la finalidad de garantizar que los maíces que se cultivan en el Altiplano mexicano no sean contaminados con semillas geneticamente tratadas.\r\nRefirió que la Universidad de Chapingo es la institución que tiene el banco de germoplasma mejor identificado de México, ya que allí se encuentran clasificadas hasta el momento 500 variedades de maíz mexicano.\r\nMencionó que los productores buscan contar con recursos para investigar la verdadera consecuencia del maíz transgénico, porque para algunos son la panacea y para otros “el diablo”, debido a que no están demostradas las consecuencias de su cultivo.