Agencia MVT / Staff MVT
LERMA, México, 13 de Abril.- Representantes de unas 180 organizaciones sociales adheridas a la denominada Campaña Nacional en Defensa de la Madre Tierra se pronunciaron por una lucha abierta para frenar, a toda costa, las obras de construcción de la nueva autopista Toluca-Naucalpan, concesionada a la constructora Grupo HIGA.
Este miércoles, activistas sociales se dieron cita en San Francisco Xochicuautla, justo donde un día antes con maquinaria pesada echaron abajo una construcción a la que los del lugar conocían como El Castillo, sitio que fue centro de reunión para algunas de las asambleas de quienes luchan en contra de la autopista.
En tanto, otro grupo de habitantes de Xochicuautla se trasladó a la Ciudad de México, donde sostuvieron reuniones en la Secretaría de Gobernación, con representantes de la constructora y del Gobierno del Estado de México.
En ese marco, el Gobierno del Estado de México se comprometió a suspender los trabajos de construcción en Xochicuautla, en tanto se realizan mesas técnicas que buscarán alternativas al proyecto, y ofrecieron retirar a los más de 300 granaderos de la Comisión Estatal de Seguridad Ciudadana que actualmente protegen la maquinaria y equipo de Grupo HIGA.
“Las mesas de trabajo contarán con la participación de asesores que presentará la comunidad y se realizarán en respeto a los derechos de los pueblos indígenas”, señala el punto uno de los acuerdos alcanzados.
El Gobierno del Estado de México anunció también que “reparará el daño” de las construcciones que fueron derribadas, además de pagar una renta en tanto se restablezca el patrimonio perdido y celebrarán un contrato de reparación del daño a la propiedad de manera independiente a cualquier tema relacionado a la construcción de la carretera.
El gobierno mexiquense realizará también los trabajos necesarios para reparar los daños a la tubería de agua de la comunidad, para lo cual se comprometen los integrantes de la comunidad a garantizar las condiciones de seguridad.
