Lleva casi 30 años de dar tiempo al tiempo, reparando relojes

Staff MVT

 

TOLUCA, México, 28 de Marzo.- Octavio Quiroz García, además de ser Médico Veterinario, se dedica desde hace 29 años a revivir relojes, sobre todo los clásicos de pared, los de mueble y hasta aquellos que se encuentran en la parte alta de algunos edificios públicos y privados.

Él representa la cuarta generación de su familia que se dedica a esta delicada labor, porque la maquinaria de un reloj de ese tipo representa todo un reto para quien da mantenimiento o lo repara.

Recuerda con melancolía que su abuelo colocó el reloj de la torre principal del primer Palacio de Gobierno del Estado de México, en el inmueble que actualmente ocupa el Poder Judicial mexiquense, maquinaria que años después se traspasó a la actual escuela primaria Miguel Hidalgo, de Toluca, donde hasta la fecha se le puede apreciar.

Toluca, México.- Octavio Quiroz García, cuarta generación que se dedica al oficio de relojero  es uno de tres, que se dedica a la compostura de relojes de pared en la ciudad de Toluca, su familia se ha encargado de dar servicio a un reloj de torre que en un principio estuvo en el antiguo Palacio de Gobierno y ahora esta en la Secundaria Nº 1.  Agencia MVT / Crisanta Espinosa
Toluca, México.- Octavio Quiroz García, cuarta generación que se dedica al oficio de relojero es uno de tres, que se dedica a la compostura de relojes de pared en la ciudad de Toluca, su familia se ha encargado de dar servicio a un reloj de torre que en un principio estuvo en el antiguo Palacio de Gobierno y ahora esta en la Secundaria Nº 1. Agencia MVT / Crisanta Espinosa

“Ese reloj lo colocó mi abuelo allá por 1890, estuvo en el antiguo Palacio de Gobierno, donde ahora es el Poder Judicial, y posteriormente lo pasaron a la Secundaria 1, detrás del actual Palacio de Gobierno”, relata.

Señaló que el mantenimiento de ese antiguo reloj estuvo a su cargo durante 32 años, por lo que frecuentemente acudía darle mantenimiento y, cuando presentaba alguna falla, lo reparaba.

Explica que el negocio de su familia comenzó como Platería-Relojería, porque en aquel entonces las maquinarias eran tan finas que se entremezclaban con la platería.

Ahora comparte su tiempo dando clases de Biología y Química a nivel preparatoria, y reparando relojes, actividad esta última en la que ya no fue seguido por ninguno de sus descendientes. “Seré el último de mi familia que se dedica a la reparación de relojes finos”, dice con cierto dejo de tristeza.

  • Agencia MVT / Crisanta Espinosa

Quiroz García señala que en el Valle de Toluca ya quedan únicamente tres personas dedicadas a la reparación y mantenimiento de los relojes de pared, y eso lo atribuye a que cada vez es más complicado encontrar piezas, incluso aclara que la mayoría hay que mandarlas a hacer a un torno especializado de la Ciudad de México, sobre todo lo que hace a los engranes de las maquinarias.

Por ello, ahora la reparación de algunos relojes de pared llevan hasta 30 días, pues la mayoría requiere la fabricación de las piezas, lo que también encarece la labor, “y ya son pocos los que están dispuestos a pagar lo que cuesta la reparación”, aclara.

Por último, el relojero señala que esto es casi un arte, pues tanto el mantenimiento como la reparación implican procesos artesanales, a mano, los cuales poco a poco se van perdiendo al ser sustituidos por mecanismos para marcar el tiempo de tipo electrónico, que son más baratos y casi desechables.

Miercoles 29 de Abril del 2026 3:35 am