Las estéticas entre la lucha de la pandemia y la competencia de negocios

Agencia MVT / Aranxa Solleiro

Toluca, México 24 de junio 2021.- A solo tres kilómetros de distancia, las máquinas rasuradoras comenzaban a funcionar con un motor de velocidades para despojar a padres de familia, abuelas, hermanas, hermanos, hijos y amigos de presos que sin amnistía, permanecen años y posiblemente una vida entera rodeados de cuatro paredes y barrotes de seguridad.

Se gritaron fuerte “Justicia para ellos” y los cabellos alfombraban el asfalto frente a Palacio de Gobierno, espacio que pretende ser justiciero de luchas sociales, de desgracias de habitantes y de una política equitativa con cada una de las zonas de la entidad.

Mientras la abuelita de Antonio Candelaria, rapaba su cabeza encanecida, Roberto peinaba delicadamente a otros que ajenos al movimiento social, se postraban frente a un espejo para también, despojarse de sus cabelleras, aunque los motivos desembocaron en fragmentos narcisistas, volaron por el aire cabello tras cabello.

La estética -de los empleos más solicitados en el mundo para la mayoría de la población-, pretende enamorar a los clientes con un corte de cabello ,cuyo fin es hacer sentir cómodos a quienes se sientan con batas amarradas en el cuello para estar tranquilos con su aspecto.

La estética Kairo’s lleva más de veinte años dando servicio a aquellos que desean admirarse a través del espejo. Los integrantes del equipo, todos compartiendo lazos sanguíneos, iniciaron con el negocio para mantener un sustento que trajera beneficios a la calidad de su vida, y hasta el momento, han sabido conservar sus clientes desde el primer día de su apertura.

A pesar de los lamentos instaurados por la pandemia y las considerables pérdidas de más del 50 % en sus ganancias, Roberto y Susana, quienes fueron fundadores del sitio, no dejan de proyectar pasión en cada uno de sus servicios.

“Desde niña empecé con esto del gusto por cómo cortaban el cabello, por cómo se peinaban las mujeres ya mayores y siempre dije que me iba a dedicar a esto, hasta ahora, gracias a Dios, me ha dado un sustento para mí y para mi familia.” Mencionó Susana.

Roberto, menciona que durante los días de pandemia fraguaron un temor inconmensurable por ser contagiados de Covid-19, no obstante, han salido ilesos de ello, puesto que han tenido que portar cubrebocas, sanitizar y lavar con agua y jabón cada uno de sus utensilios.

“A veces nos daba mucho miedo, cerramos por lo menos un mes para no perder tanto, el mes fue en marzo del año pasado y un poco de abril, en mayo ya abrimos oficialmente, los clientes tampoco se sentían tan confiados de venir porque se deben de quitar el cubrebocas para que pudiéramos cortarles debidamente el cabello. Hay a quienes ya no vimos por lo menos el año entero, hasta hace poco regresaron. La situación sigue difícil, aunque se diga que el riesgo ya es menos, pues todavía falta mucho para que alcancemos el ritmo de hace dos años.” Dijo Roberto mientras cortaba con fragilidad la cabellera de un cliente.

De acuerdo a lo mencionado por ellos, de un día con más de diez clientes, el cual es los fines de semana, obtienen un ingreso de 500 a 600 pesos, dado que el corte para varones es de 50 pesos y el de mujeres a 70 pesos, siendo mayor el porcentaje de varones quienes asisten.

“No cobramos mucho porque con trabajo uno saca para el gasto, ahora si subimos los precios como lo han hecho varios, pues no nos saldría o tal vez la gente vendría menos.” Argumentó Susana.

Ambos, estudiaron en academias de belleza, Roberto continúa preparándose en cursos que organizados en la Ciudad de México, no obstante, menciona que se han incrementado los negocios de estética sin tener un conocimiento previo, siendo solamente lugares que aluden a la moda y no otorgan un buen servicio.

“Yo creo que ya se ven muchos negocios de belleza o estéticas pero la mayoría se enfoca en hacer cortes de moda sin saber realmente de un buen tratamiento para que la persona se vaya no solo con el corte que desea, sino con un cabello cuidado. Esa creo que es la diferencia de nosotros con los demás, también por eso no cobramos lo mismo, porque nosotros no vendemos productos que solo son de moda y ni siquiera te ayudan.” Dijo.