Toluca, Méx., 27 de octubre de 2008.- Ante la poca funcionalidad de la regulación y política ambiental a nivel mundial, se requiere rediseñar la fiscalización de ambos puntos y de modelos básicos de cumplimiento individual, afirmó Carlos Chávez Rebolledo, del departamento de economía de la Universidad de Concepción de Chile.\r\nAl impartir la conferencia “Análisis económico del cumplimiento y la fiscalización de la regulación ambiental y políticas de manejo de recursos naturales. Teoría y aplicaciones”, en la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), destacó que se debe buscar el cumplimiento y fiscalización de las políticas ambientales por medio de incentivos económicos, así como aplicar mayor control de la contaminación y conservación de los recursos pesqueros. \r\nAunado a ello, dijo, se requiere plantear solución de varios problemas ambientales y de recursos naturales que necesitan la intervención reguladora, y explicó que los diseños regulatorios están destinados típicamente a modificar los incentivos bajo los cuales los agentes económicos toman sus decisiones. \r\nPor otra parte, indicó que los sistemas administrativos y legales deben ser desarrollados para permitir el funcionamiento de las políticas ambientales. \r\nChávez Rebolledo ejemplificó que en Chile el estado actual de la legislación en materia ambiental presenta varios problemas en cuanto a su cumplimiento por parte de los destinatarios. \r\n“No es un misterio ni una revelación decir que muchas de las normas de incidencia ambiental en nuestra legislación son eludidas o francamente son incumplidas”, refirió, y reconoció que las leyes ambientales chilenas son precarias e insuficientes, por lo se le resta importancia al tema ambiental. \r\nSeñaló que ante esta problemática la autoridad debe identificar y delimitar el problema ambiental; es decir, cuál es la calidad de agua, suelo y aire. Agregó que también necesitan definir metas y conocer las causas del incumplimiento de la regulación ambiental. \r\nEl especialista chileno resaltó que las políticas ambientales deben basarse en el control del flujo de recursos biológicos y genéticos, en la promoción de la investigación científica y tecnológica, así como, en la protección y registro de la propiedad intelectual que proteja los derechos intangibles de los originarios.\r\nPor último, indicó que en tanto los mercados no reflejen el verdadero precio de los recursos naturales y no brindan los incentivos adecuados para su administración, uso eficaz y conservación, la regulación ambiental cobra mayor importancia al tratar de subsanar estas fallas.\r\n