LA PAZ, México, 21 de Enero.- Habitantes de las colonias Libertad y 20 de Mayo amenazan con detener y exhibir desnudos a los inspectores de la Dirección de Desarrollo Urbano Municipal que se atrevan a pedir dádivas por presuntas irregularidades en las casas de estas comunidades.\r\nLa líder de la Sociedad Civil de Comerciantes y Profesionistas del Estado de México, Mónica Ramos Santana, dijo que la gente está cansada de las extorsiones por parte de inspectores y notificadores del gobierno local.\r\nDesde finales del año pasado los inspectores y notificadores de Desarrollo Urbano se han dado a la tarea de visitar las casas donde se llevan a cabo construcciones o modificaciones, para aplicar supuestas multas e infracciones.\r\nLos burócratas, luego de dejar una notificación de multa o embargo, se vuelven a presentar un par de días después y exigen a los dueños de inmuebles su permiso o licencia de construcción; cuando se dan cuenta que no han arreglado nada, utilizan la presión para exigir una «dádiva» a cambio de no seguir molestando a los dueños de las casas.\r\nPor ello, la gente se ha cansado de las arbitrariedades de los servidores públicos y han asegurado que en caso de detectar o ver a los notificadores o inspectores realizando visitas domiciliarias dejando algún documento tocarán las campanas de la iglesia con el fin de juntar a la gente para detenerlos y desvestirlos.\r\nRamos Santana aseguró que mientras estas colonias no se regularicen por el gobierno local, que encabeza el edil Juan José Medina Cabrera, no pueden enviar a los servidores públicos, toda vez que no pueden expedir licencia o permiso de construcción alguna, debido a que las viviendas carecen de un número oficial o de un número catastral para el pago de impuestos.\r\nLa líder vecinal destacó que la colonia 20 de Mayo y Libertad desde hace más de 15 años carecen de los servicios de agua potable y drenaje, así como no cuentan con seguridad pública ni recolección de basura por parte del ayuntamiento; sin embargo, sí se dan a la tarea de tratar de obtener recursos a través de la extorsión y presión hacia los dueños de las viviendas.