TOLUCA, México, 30 de Mayo.- El humo de tabaco contiene más de cuatro mil compuestos químicos, entre los que se encuentran el alquitrán, cadmio, pireno, amoniaco, acetona, cianamida, talio, monóxido de carbono e incluso arsénico, sustancias que además de reforzar la adicción, ocasionan severos daños al organismo. \r\nEspecialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social explicaron que la nicotina se distribuye con rapidez en el organismo, llegando al cerebro en aproximadamente diez segundos, después de la inhalación, lo que estimula la producción de adrenalina por las glándulas suprarrenales, provocando una descarga de glucosa que incrementa la presión sanguínea, la respiración y el ritmo cardiaco.\r\nAdemás de causar una descarga de dopamina en áreas del cerebro que causan el placer y la motivación, una reacción similar a la provocada por otras drogas como la cocaína y la heroína. La adicción al tabaco genera tolerancia a la nicotina, lo que con el tiempo ocasiona que el individuo requiera mayores dosis para causar los efectos antes mencionados, dicen los médicos de la delegación Estado de México Poniente del IMSS.\r\nLas consecuencias en la salud se asocian a enfermedades como el cáncer, principalmente en pulmón, boca, faringe, laringe, esófago, estómago, páncreas, riñón, vesicular y cáncer cérvico ? uterino, así como enfermedades del sistema respiratorio como bronquitis crónica y enfisema, enfermedades del corazón como deficiencia coronaria e infarto y enfermedades cerebrovasculares como aneurisma, hipertensión y problemas circulatorios.\r\nLos médicos del Seguro Social Estado de México Poniente recomiendan a las personas que desean abandonar el hábito nocivo de fumar, practicar respiraciones profundas durante el día, la inhalación y exhalación de aire por nariz y boca relaja y ayuda a purificar los pulmones, además de beber por lo menos cuatro vasos de agua natural para ayudar a la eliminación de la nicotina, realizar ejercicio aeróbico que vigoriza el corazón y proporciona una sensación de bienestar.