TOLUCA, México, 8 de Nov.- Si bien el Estado de México destaca a nivel nacional por ser una de las entidades federativas con mayor red carretera, a la mayor parte de los más de 14 mil kilómetros le hace falta mantenimiento, conservación, señalamientos viales y tecnología de información que ayude a salvar vidas humanas.\rEn tanto que en todo el país, a pesar de que hay expertos en la materia, desde los proyectos geométricos hasta de pavimentación no son los adecuados para desarrollar caminos, porque tampoco se calcula el tránsito diario y peso, y los transportistas no siguen el manual de pesos y dimensiones, por lo que los enlaces carreteros se ven afectados.\rLuis Ignacio Sánchez Arellano, investigador de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma del Estado de México, indicó que el agua de lluvia es lo que más desgasta una carretera, pues se mantiene anegada debido a que no se pusieron los desagües correspondientes.\r“Pero si le damos mantenimiento, si se evita que el agua se quede en las carreteras, esa carretera nos va a durar mucho tiempo, entonces, el costo de mantenimiento es realmente bajo si lo hacemos correctamente, nos va a durar más la carretera”, explicó.\rPara evitar mayor desgaste en calles, avenidas, vías rápidas, autopistas y carreteras ya construidas, se deben planear y crear nuevas construcciones de manera paulatina, en las que tomen parte los gobiernos e ingenieros mexicanos calificados.\rPero lo más importante es la operación de las mismas, ya que una vez que están echas las vías terrestres se concesionan o se dejan a cargo de gobiernos federal, estatal o municipales, por lo que el mantenimiento es distinto.\rAunado a ello, las autoridades deben cuidar que se respeten los reglamentos de tránsito vial para mantener en condiciones una calle local, que permite acercar a la gente a sus domicilios, las calles colectoras que conducen a centros comerciales, industrias o escuelas y las vías principales que llevan a arterias rápidas y autopistas.\r