Toluca, México., 25 de marzo de 2007.- De los 8 mil 350 productores de artefactos explosivos que hay en el Estado de México, solo 3 mil 750 tienen permiso de la Secretaria de la Defensa Nacional para elaborar juguetería y castillería diversa; el resto opera de manera clandestina en los 51 municipios mayormente artesanales. \r\nEn tanto que de los 3 mil 800 polvorines que existen en todo el territorio, de los cuales 252 están en Tultepec, al menos 800 son ilegales distribuidos entre la «Capital de la Pirotecnia», Almoloya de Juárez y Zumpango, indicó el director del Instituto Mexiquense de la Pirotecnia, Carlos Sedano Rodríguez. \r\nSeñaló que los accidentes se deben principalmente al descuido y mal manejo de los compuestos químicos como el Clorato de Bario, Clorato de Sodio, Perclorato de Potasio, Antimonio, Nitrato de Potasio, Nitrato de Bario, Nitrato de Estroncio, Magnesio, Clorato de Potasio, Azufre, Fósforo, Magnalium, Titanio en polvo y Perclorato de Amonio, entre otros. \r\nEs por eso que en el mes de julio próximo y bajo una inversión de 2 millones de pesos, quedará instalado en el municipio de Tecámac un laboratorio para analizar cada uno de los químicos importados de China, Estados Unidos, Alemania, Canadá y que al ser mal utilizados ocasionan accidentes y fallecimientos de los pirotécnicos. \r\nAbundó Sedano Rodríguez que con el estudio de la materia prima se logrará determinar a que exportadores les tienen que comprar los cinco mil productores potenciales entre regulares e ilegales y que fabrican durante el año 114 variedades de elementos de juguetería y 10 de castillería. \r\nDe igual forma se busca que la Secretaría de la Defensa Nacional elimine la producción de 14 artefactos explosivos que representan un alto riesgo para las personas que los compran. \r\nEntre lo prohibido están la «paloma negra», «el vampiro», «la garra» y la supergarra» que prácticamente contienen dinamita capaces de hacer pedazos un cristal de tres milímetros de grosor, volar un carro o dañar de manera irreversible una mano o un ojo. \r\nSostuvo el titular del IMEPI que con la ayuda de los químicos y laboratoristas de la Universidad Autónoma del Estado de México, se determinará los productos a importar y su origen para evitar que los coheteros manejen materia prima inestable, y que ellos mismos separen los químicos que pierden consistencia ante el calor, la humedad y la luz. \r\n»Es importante que sepan cómo deben guardar y almacenar los compuestos en un polvorín, porque tienen dos productos que pueden ser explosivos si se juntan y los tienen en bolsas en el suelo, ahora se trata de que pongan en una repisa de madera los oxidantes de un lado, los que tienen que ver con el agua y la luz por otro y así disminuir los accidentes que se dan por descuido y por desconocimiento básicamente», concluyó.