TOLUCA, México, 23 de Enero.- Especialistas en la atención de urgencias como huracanes, sismos y tsunamis de Costa Rica, República Dominicana, Panamá, Canadá, Suiza, Guatemala y México se reúnen en el Centro Nacional de Capacitación y Adiestramiento de la Cruz Roja Mexicana para unificar criterios y desarrollar protocolos que permitan ofrecer alojamiento de emergencia a las personas que enfrentan alguna contingencia.\r\nOrganizado por la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y Media Luna Roja, el encuentro trata de contribuir al desarrollo de técnicas y tecnologías que agilicen la instalación de viviendas temporales en las cuales poder albergar a quienes enfrentan situaciones que colapsen la infraestructura urbana normal.\r\nPrevio a este encuentro, los participantes tomaron en sus respectivos países un curso de capacitación en línea, vía internet, en el que personalidades como Jean Gelfand, Jefe de Operaciones de la Federación Internacional de Cruz Roja, y Sandra D`urzo, Oficial Senior del departamento Global de Alojamiento, hablaron sobre experiencias que los cuerpos de emergencia tuvieron que enfrentar en los años recientes, como los sismos de Chile y Haití, que dejaron a decenas de miles de personas sin vivienda digna.\r\n»El alojamiento es una necesidad y un derecho básico para la dignidad humana», coincidieron los especialistas, y advirtieron que son las autoridades de los países las responsables de establecer un marco legal que obligue a la construcción de vivienda capaz de enfrentar un cataclismo, de acuerdo con las condiciones históricas de cada región en materia de desastres naturales.\r\nLos especialistas en atención de desastres conocieron las nuevas tecnologías y materiales prefabricados con los que es posible edificar vivienda y brindar servicios dignos a las personas que se encuentran en desgracia, algunos con costos accesibles.\r\nPor la tarde, se realizó una práctica en la que los participantes armaron tres diferentes kits de vivienda de emergencia con técnicas y materiales de amplia duración, la cual es capaz de brindar alojamiento a las personas hasta por más de un año, en lo que se realizan las acciones de limpieza, recuperación y reconstrucción de un área afectada por un sismo, tsunami o huracán, entre otros factores potencialmente riesgosos para la población.