- Investigadores universitarios documentan un fenómeno de mutualismo facultativo entre dos especies solitarias en Ciudad Universitaria, un hecho poco común en la naturaleza
Toluca, Estado de México, 8 de octubre de 2025.— La Ciudad Universitaria de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) se convirtió en escenario de un hallazgo sorprendente: un zorro gris (Urocyon cinereoargenteus) y un cacomixtle (Bassariscus astutus) han formado una inusual alianza, compartiendo territorio y recursos sin mostrar conductas agresivas o competitivas.
El descubrimiento fue realizado como parte del proyecto de investigación “Inventario y monitoreo de fauna silvestre en Ciudad Universitaria de la UAEMéx: bases para la conservación y el manejo sustentable de la biodiversidad local”, encabezado por el profesor e investigador de la Facultad de Planeación Urbana y Regional, Leopoldo Islas Flores.

Un ejemplo poco común de cooperación entre especies solitarias en Ciudad Universitaria
De acuerdo con Islas Flores, las cámaras de monitoreo captaron interacciones que sugieren una relación de mutualismo facultativo, es decir, un vínculo en el que dos especies se benefician mutuamente sin depender totalmente una de la otra para sobrevivir.
“Ambas especies parecen aprovechar recursos comunes —como frutas, roedores y restos orgánicos—, accediendo a una dieta más variada sin competir entre sí”, explicó el investigador.
Las grabaciones muestran al zorro gris y al cacomixtle explorando juntos el territorio, marcando zonas, buscando alimento e incluso ‘jugando’, sin señales de agresión.
Una alianza para sobrevivir en el entorno urbano
El profesor universitario señaló que esta colaboración también podría ofrecer ventajas de supervivencia, pues la presencia conjunta aumenta la detección de amenazas, como perros o gatos ferales, e incluso la actividad humana.
“Podrían estar utilizando sus sentidos complementarios para explorar el territorio y detectar peligros, maximizando su seguridad y eficiencia”, detalló Islas Flores.
Sin embargo, advirtió que la relación podría ser temporal, ya que depende de factores como la disponibilidad de recursos o cambios en el ecosistema urbano.
Convivencia animal y adaptación urbana
El investigador destacó que este fenómeno ofrece una nueva perspectiva sobre cómo la fauna silvestre se adapta a los entornos urbanos, donde los recursos, amenazas y oportunidades cambian constantemente.
“Este tipo de observaciones nos ayudan a entender cómo las especies pueden cooperar en entornos transformados por el ser humano, demostrando una notable capacidad de adaptación”, concluyó.
El proyecto continuará con monitoreos periódicos para obtener más evidencia y comprender mejor la convivencia y el comportamiento de las especies que habitan en Ciudad Universitaria.