CHIMALHUACÁN, México, 20 de Jul.- El cuerpo está hecho con cantera café de Tlalpujahua, Michoacán, los pies son de cantera naranja de Huichapan, Hidalgo, y las rodillas fueron hechas con material rojo encontrado en la carretera México-Texcoco; estos materiales dieron forma final a Golem, un ser animado, fabricado a partir de materia inanimada, surgido de la mitología judía.\rEl Golem fue concebido por Paulo Gregorio Cruz, quien realiza su actividad artesanal en el taller de don Tomás Ugarte, tallador chimalhuacano amigo de este artista, conocido como “El Goyo, quien da forma al mármol y la cantera, en todas las formas, tamaños y colores. \r“Es un ser inmenso y deforme con cuatro pies y cuatro brazos, sus rodillas son un tzompantli, que es el altar donde se colocaban los cráneos de los sacrificados, tiene tres inmensos cuernos de bovino que reflejan su animalidad y tortugas símbolo del tiempo; enfrente tiene la calidad de máscara, es un ser que no es”, dijo con entusiasmo Paulo. \rEl Golem tiene “una interpretación mexicana y aerodinámica; su cuerpo está constituido por segmentos de diferentes piedras para darle movimiento; lo realicé así porque es un reflejo de la realidad de nuestro tiempo, es un ser que surge de la nada”, señaló. \rEn la imaginación de Paulo vivió el Golem, alimentado por las imágenes del cine expresionista alemán, personaje del cine mudo de 1915 y del poema “El otro, el mismo”, de Jorge Luis Borges. \rBajo la sombra de un ciruelo y en la tranquilidad del taller, Paulo narra la historia de su personaje. “En la ciudad de Praga un rabino formó a un ser de barro, al que le llamó Golem, un hombre grotesco que realizaba labores como acarrear agua y cortar leña, quien -cansado del trabajo extenuante- se reveló”. \rCegado por la ira, este ser incendió la ciudad; los hombres intentaron someterlo pero no pudieron, entonces una niña le movió una perilla de su corazón, esto lo debilitó y así lo sometieron.\r