El entuerto político mexiquense

La definición de candidatas y candidatos a la gubernatura del Estado de México demostrará la lealtad y respeto de los aspirantes
El entuerto político mexiquense
La definición de candidatas y candidatos a la gubernatura del Estado de México demostrará la lealtad y respeto de los aspirantes

Agencia MVT / Opinión / José Contreras Contreras

 

Conforme avanza el reloj la hora de las decisiones trascendentales se acerca para las dirigencias de los principales partidos políticos en el Estado de México. Por más que se pretenda retrasar los “destapes” definitivos, lo cierto es que el tiempo se le viene encima a los responsables de proponer, seleccionar e imponer a quienes serán candidatas y candidatos a la gubernatura del Estado de México.

En el campamento priista la estrategia se basa en desviar la atención, en equiparar al dirigente del mismo instituto político con un aspirante serio a la gubernatura mexiquense, lo cual, por cierto, dista mucho de ser real y no es más que una “estrategia” que a alguien se le ocurrió que podría favorecer la pacificación interna de ese instituto político.

Solo dos mujeres priistas con posibilidades reales

Sin embargo, lo cierto es que hoy la competencia se centra únicamente en dos rostros femeninos: la actual secretaria de Desarrollo Social del Gobierno del Estado de México, Alejandra del Moral Vela, y la diputada federal Ana Lilia Herrera Anzaldo. Fuera de ellas lo demás es lo de menos.

Es cierto que hay otros personajes que han levantado la mano con ganas de que los volteen a ver y alguien les atribuya un ápice de posibilidades para meterse en este entuerto de las decisiones, pero la verdad es que no pasan de ser música y acompañamiento desde el sector masculino que, de entrada, saben que tienen muy pocas posibilidades de proceder debido a las nuevas reglas que se impulsan bajo el argumento de la “equidad”.

¿Equidad a fuerza?

Argumento que, por cierto, tal y como se pretende imponer desde la cúpula del Instituto Nacional Electoral termina siendo una equidad muy poco equitativa, pues si de tajo se ordenará en qué estado debe ser candidata y en cuál otro será candidato, pues la verdad se deja fuera de toda posibilidad a todo aquello que no corresponda con ese género, lo que verdaderamente es todo, menos equitativo.

Los procesos políticos como todos aquellos involucrados en la vida de la sociedad mexicana debería tener una base de mérito, no de género, pues nadie en este mundo puede garantizar que por el simple hecho de ser mujer u hombre vaya a ser mejor o peor gobernante que el otro. La libertad de elección está comprometida, y eso debería analizarse más seriamente al seno del Consejo General del Instituto Nacional Electoral.

En Morena no hay más que Delfina Gómez

Pero volviendo al tema de los posibles candidatos o candidatas, la situación no es menos complicada del lado del ahora partido político mayoritario, el Movimiento de Regeneración Nacional, que ni partido político es, pero de todas formas participa como tal en los procesos electorales.

Poco a poco se está observando en Morena que la unidad de la que tanto se presumía ni es tal ni está tan firme y mucho menos tiene sello de caducidad que alcance la prueba del ácido de diciembre de este año, cuando ya deberán estar perfilados quienes encabezarán a los partidos o coaliciones que buscarán la gubernatura mexiquense.

Se trata de un proceso que pretende visualizarse como ejemplo de pluralidad, democracia, apertura y transparencia a favor de todos los militantes y simpatizantes del Movimiento de Regeneración Nacional, pero la verdad es que está muy alejado de esos principios.

¿Imposición democrática?

Es real que el registro de aspirantes al cargo de coordinador o coordinadora de los llamados Comités de Defensa de la Cuarta Transformación se abrió de puerta en puerta para que se registren todos los que crean tener el mérito suficiente, pero ya inscritas 67 personas en busca de esa designación, la verdad es que no más de cinco son los que en realidad tienen una posibilidad dentro de un millón para llegar a ese cargo, y más todavía si volvemos al famoso principio de equidad de género.

Si, como todo parece perfilarse, será mujer el género que impere en las candidaturas para la gubernatura del Estado de México, en Morena solamente hay una posibilidad real, se llama Delfina, se apellida Gómez Álvarez y actualmente despacha como titular de la Secretaría de Educación Pública del Gobierno Federal. No hay más.

El resto de los inscritos son música y acompañamiento. El hecho de ser mujer el género de la candidata deja fuera de facto al resto de caballeros que sí tenían alguna posibilidad real, entre ellos Higinio Martínez Miranda, Horacio Duarte Olivares, Pedro Zenteno Santaella y hasta uno que otro acelerado de Nezahualcóyotl que cree que disfrazarse de morenistas les dará derecho a esa posibilidad.

Las rabietas de Higinio Martínez…

Lo cierto es que eso está arrancando heridas muy profundas entre los auténticos aspirantes, sobre todo del lado del senador Higinio Martínez Miranda y todos los que llevan tatuado en el corazón el escudo del Grupo de Acción Política (GAP), de entre los que destaca el actual coordinador de la fracción parlamentaria de Morena en la Cámara de Diputados local, Maurilio Hernández González, quien abiertamente se ha convertido en el “porrista” número uno de la candidatura de Martínez Miranda.

De diputado prudente a «porrista» y «abogado del diablo»

Es de lamentarse la actitud descarada y servil asumida por el diputado local Maurilio Hernández González, quien, por cierto, no solamente está lesionando el papel que debería mantener en alto como presidente del Consejo Político Estatal de Morena, por lo que no debería inclinarse por ninguno de los militantes y simpatizantes que participan en el proceso de selección de quien coordinará los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación, sino que, además, ya se le olvidó que debería ser algo más que ecuánime e institucional como presidente de la Junta de Coordinación Política de la LXI Legislatura del Estado de México.

Esto demuestra que las pasiones electorales están cegando francamente a quienes se dedican a eso de la política en el Estado de México, lo que permite prever que el futuro cercano será todavía más dramático cuando las decisiones se asuman y el resto de los “tiradores” queden marginados de toda posibilidad.

Veremos qué tanto aguanta su lealtad a los colores que hoy portan, porque a los principios ya sabemos que no tienen mayor apego, sobre todo ese gran grupo que ha brincado una y otra vez de partido político, sin importar mucho ideologías o colores.

Miercoles 10 de Agosto del 2022 6:25 am