El alfeñique, dulce tradición del Día de Muertos

TOLUCA, México, 6 de Oct.- Con casi siete meses de anticipación y como lo hace desde hace veinte años, la señora Ana Bonifacio Sebastián comenzó a elaborar el tradicional dulce de alfeñique que se vende desde finales de octubre y que se emplea para engalanar y endulzar las ofrendas del Día de Muertos.\rEl comedor de su casa, situado en San Cristóbal Huichochitlán, se vuelve a ratos el taller en el que doña Ana, ayudada por una hermana y dos de sus hijos, preparan una delicada pasta a base de azúcar glas, clara de huevo y jugo de limón, que sirve para elaborar distintas figuras, principalmente borregos, canastas y muñequitas que posteriormente son coloreadas a mano. \r“Mi padre me enseñó a hacer el alfeñique; él, junto con sus cuatro hermanos, también preparaban este dulce y ellos me enseñaron todo el procedimiento, desde mezclar los ingredientes, a cortarlo, a secarlo y a pintarlo”.\rAdemás de laboriosa, la preparación del alfeñique requiere de un factor sumamente importante: el sol, pues para secar correctamente, las figuras deben exponerse a los rayos del astro rey durante varias horas.\rCada año, doña Ana y su familia elaboran entre 800 y mil piezas de alfeñique. Se trata de un proceso laborioso, pues luego de prepararla, la pasta se extiende y se moldea sobre moldes de barro; los sobrantes son cortados con navaja y la pieza a medio terminar se deja secar al sol. \rCuando son retiradas con mucho cuidado para que no se rompan, se vuelven a hacer otras con el mismo procedimiento, y una vez secas, las dos piezas se unen con azúcar glas previamente preparada, y así se forman las figuras. \r“Cuidamos mucho los moldes de barro porque antes los hacía una persona de Toluca, pero como lamentablemente ya murió, desde hace varios años no hay ya nadie que haga este tipo de moldes y prácticamente ya no se pueden reponer si se rompen”.\rCuando las figuras se han terminado de armar se prepara otra pasta similar a la del alfeñique, pero a ésta se le agregan colorantes artificiales y una cantidad mayor de limón para que sea más aguada, y con ello se pinta a mano cada pieza, dependiendo de la inspiración de cada artesano; una vez coloreadas, son puestas a secar nuevamente al sol al menos durante veinte minutos.\r“Es este año nos retrasamos por la lluvia, porque si no hay suficiente sol las figuras no se secan bien, se ablandan y luego hay que hacerlas otra vez”, dice doña Ana, quien también explica el significado de las piezas que elabora su familia desde hace varias generaciones.\rCada calavera representa a un muerto y en las canastas se colocan las florecitas y la comida que se ponen a los difuntos en la ofrenda del Día de Muertos. Los borreguitos tienen la misión de cargar la canasta para llevar la ofrenda al otro mundo y entregar los alimentos ofrendados a los muertos. \rEn el caso de la muñeca –que generalmente representa a una quinceañera- ésta debe acompañar al borreguito en su viaje, para que no se pierda y para asegurarse que la comida llegue completa a los difuntos.\rLa familia de doña Ana elabora el alfeñique en sus ratos libres y pese al trabajo que implica no tienen muchas expectativas por la venta, pues debido a que las venden en el centro de San Cristóbal, donde son compradas por vecinos de San Pablo Autopan y San Andrés Cuexcontitlán, su precio es más barato. Un borreguito de 15 centímetros de altura cuesta diez pesos, pero en Toluca el costo alcanza por lo menos los 25 pesos.\r“Más que ganar dinero, lo que queremos es mantener esta tradición que aprendimos de nuestros padres, para que no se pierda, porque esto para nosotros tiene mucho significado y porque con esto también celebramos el Día de Muertos”. \r

Martes 26 de Octubre del 2021 10:04 pm