Autoridades de salud advierten alta capacidad de contagio y refuerzan medidas preventivas
Toluca, Estado de México 10 de febrero de 2026.– El Estado de México registra un aumento acelerado en los casos de sarampión, al pasar de 40 a 56 contagios confirmados en un periodo menor a una semana, de acuerdo con el informe diario del brote de sarampión en México, con corte al 9 de febrero de 2026, emitido por autoridades sanitarias.
El incremento se presentó entre el 6 y el 9 de febrero, lo que mantiene en alerta a los servicios de salud, debido a la alta capacidad de propagación de esta enfermedad viral, considerada una de las más contagiosas a nivel mundial.
Sarampión: una enfermedad altamente transmisible
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el sarampión es una enfermedad infecciosa causada por un morbillivirus, cuya transmisión ocurre principalmente a través de gotículas respiratorias expulsadas al toser, estornudar o hablar.
Asimismo, el virus puede propagarse por el contacto con superficies contaminadas, lo que incrementa el riesgo de contagio en espacios cerrados, centros educativos y zonas de alta concentración de personas.
Síntomas y evolución de la enfermedad
Los síntomas del sarampión suelen manifestarse entre 8 y 12 días después del contagio e incluyen fiebre alta, escurrimiento nasal, enrojecimiento de los ojos y la aparición de manchas blancas en la parte interna de las mejillas, conocidas como manchas de Koplik.
Posteriormente, se desarrolla una erupción cutánea que inicia en el rostro y el cuello, extendiéndose gradualmente al resto del cuerpo. Aunque no existe un tratamiento específico, la recuperación puede tardar entre dos y tres semanas, con riesgo de complicaciones, especialmente en niñas, niños y personas con sistemas inmunológicos comprometidos.
Llamado a la prevención y vacunación
Las autoridades sanitarias reiteran el llamado a la población a mantener esquemas de vacunación completos, reforzar las medidas de higiene y acudir de inmediato a unidades de salud ante la presencia de síntomas, a fin de reducir la propagación del virus y proteger a los grupos más vulnerables.
