¿De qué vas a vestir a tu Niño Dios? Conoce el origen de esta tradición

¿De qué vas a vestir a tu Niño Dios? Conoce el origen de esta tradición, los precios y el por qué de cada cosa que portan las figuras
¿De qué vas a vestir a tu Niño Dios? Conoce el origen de esta tradición
¿De qué vas a vestir a tu Niño Dios? Conoce el origen de esta tradición, los precios y el por qué de cada cosa que portan las figuras

Introducción: ¿De qué vas a vestir a tu Niño Dios? Conoce el origen de esta tradición, los precios y el por qué de cada cosa que portan las figuras

Agencia MVT / Martha Romero

OCOYOACAC, México, 30 de enero de 2023.- Una de las tradiciones más antiguas y arraigadas entre los mexicanos es la celebración del Día de la Candelaria, el 2 de febrero, fecha en la que el Niño Dios –que fue arrullado el 24 de diciembre– es retirado del nacimiento para ser vestido con la ropa que usará el resto del año y por lo cual es colocado en una silla hecha a su medida.

El Día de la Candelaria festeja a la Virgen María y su purificación, después de 40 días de haber dado a luz a Jesucristo, el hijo de Dios. En un principio la gente llevaba a bendecir velas o candelas; sin embargo, a partir de los años 50 comenzaron a bendecir a sus niños Dios.

¿De dónde viene la tradición de vestir al Niño Dios?

De acuerdo con historiadores, la tradición de vestir al Niño Dios surgió en conventos femeninos de la Nueva España, entre los siglos XVII y XIX. Este ritual está ligado a las tradiciones cristianas, traídas a México por los españoles tras la Conquista. El culto al Niño Dios fue propagado en el país por Santa Teresa de Jesús y su orden.

Esta tradición nació en México en febrero de 1912, en la iglesia de la Candelaria de los Patos, donde el Niño Dios era levantado del pesebre para ser vestido. Durante 1960 la costumbre era llevar al Niño Dios vestido con un ropón blanco y acostado en un canasto rodeado con velas, posteriormente comenzó la tendencia de vestirlo de diversas formas, incluso de personajes famosos y hasta de deportistas.

Cuando una persona tiene por primera vez un Niño Dios, el primer año lo debe vestir de bebé, el segundo año del Niño de las Palomas y el tercer año de cualquier santo o representación de Jesucristo.

Una vez vestido el Niño Dios, se sienta en una silla, se acompaña de flores y velas para ser llevado a misa donde es bendecido por el sacerdote. La figura se coloca en un lugar especial y las velas se guardan porque, según la creencia, protegen a sus poseedores de los problemas.

¿Dónde puedes vestir a estas bellas figuras?

Son diversos los mercados a los que puedes acudir a vestir a tu Niño Dios, como el ubicado en la Plaza de los Insurgentes, en el municipio de Ocoyoacac, donde encontrarás una gran diversidad de ropa para engalanarlo en esta fecha tan especial.

Alejandra Martínez Segura, quien es originaria de Almoloya del Río, pero contrajo matrimonio en este municipio mexiquense, relató que las vestimentas de Niños Dios que hasta el momento le han solicitado es el tradicional ropón, el Niño del Trabajo, el Niño de la Fe y la Abundancia, así como el Niño del Divino Tesoro.

Sin embargo, también tiene a la venta vestimentas del Niño del Sagrado Corazón de Jesús, San Judas Tadeo, el Divino Niño, Ángel de la Guarda, San Miguel Arcángel, San Martín Obispo y el Niño Arriero, aunque este último solo lo vende sobre pedido.

Indicó que a unos días de que se celebre el Día de la Candelaria, las ventas son bajas, pero sabedores de la economía actual tratan de dar precios accesibles e, incluso, a quienes ya la conocen y tienen más de un Niños Dios, les da la facilidad de ir pagando poco a poco.

Los precios de los vestidos y sus variedades

Informó que los precios que manejan van de los 120 hasta los 350 pesos, lo que varía de acuerdo con el tamaño del Niño Dios y los accesorios que llevan.

“Nosotros fabricamos los vestidos, alrededor de una docena de cada uno, traemos de todas las tallas, desde la 15 y hasta la 60 que es para el Niño Dios más grande, entonces podemos dar un buen precio, pero los accesorios los compramos y ahí es donde nuestros costos se incrementan”, precisó.

Los productores esperan buenas ventas este año

Por su parte, Edith Jiménez, detalló que las ventas en los primeros días son un poco tranquilas porque la gente pregunta, checa los modelos y posteriormente eligen.

Precisó que todos los modelos que trabaja son de bebés, desde mameluco, trajecito tejido o de dos piezas, hasta el ropón. Además, los precios varían y van desde 40 pesos el pequeñito, mientras que el más grande y que es tejido para bebé tiene un precio de 250pesos, aunque hay otro más económico que sale en 150 pesos.

Finalmente, dijo esperar tener buenas ventas, ya que la pandemia del Covid-19 les afecto por dos años consecutivos, por lo que en este año confía que la situación mejore.

Miercoles 20 de Mayo del 2026 11:54 am