- Voluntarios de Cruz Roja Mexicana rehabilitan 20 hectáreas en el paraje La Cañada, en alianza con Probosque
Cruz Roja Mexicana recupera ecosistemas forestales degradados en La Cañada
Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, personal voluntario de la Cruz Roja Mexicana, Delegación Estado de México, participó en una jornada de Restauración Hidrológico-Forestal de Cuencas en el paraje La Cañada, del municipio de Temoaya.
La actividad fue organizada en colaboración con la Protectora de Bosques del Estado de México (Probosque), con el objetivo de recuperar la fertilidad de 20 hectáreas de bosque degradado por la deforestación, incendios y la erosión.

Más de 60 voluntarios de Cruz Roja Mexicana aplicaron técnicas para regenerar el bosque
En total, participaron 60 voluntarios de las delegaciones locales de Ciudad de México, Atizapán de Zaragoza, Ecatepec, Tlalnepantla, Lerma, Toluca, Huixquilucan, Naucalpan, Nicolás Romero y Valle de Bravo, así como de la Delegación Estatal del Estado de México.
Estas personas pertenecen a distintas coordinaciones como Socorros, Capacitación, Juventud, Administración, Voluntariado y Prevención de Lesiones, y fueron capacitados en campo por Sergio Cuevas Solórzano, jefe del Departamento de Apoyo a las Plantaciones Comerciales de Probosque.
Durante la jornada se aplicaron más de 30 técnicas de restauración de suelos, entre ellas:
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Cavado de cepas y plantación de agaves, plantas ideales para retener humedad y restaurar la fertilidad del suelo.
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Presas de piedra acomodada y presas de llantas.
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Estabilización de taludes y construcción de cercas vivas.
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Protección de riberas de arroyos, para mitigar la erosión hídrica.
La brigada estuvo encabezada por Mateo Quintero Galván, subcoordinador estatal de Socorros de la Cruz Roja Mexicana en el Estado de México.
Comunidades locales se suman al esfuerzo ambiental
Además del personal voluntario, participaron productores forestales de los municipios de Temoaya, Jiquipilco, Jilotepec, Amanalco e Ixtlahuaca, quienes recibirán formación para replicar estas técnicas en otras regiones, capacitando a ejidatarios, comuneros y propietarios rurales.
Estas acciones forman parte del convenio de colaboración entre la Cruz Roja Mexicana y Probosque, que tiene como objetivo vincular la acción humanitaria con la protección de los ecosistemas, para reducir los factores que provocan pobreza extrema y desigualdad social.